martes, 21 de febrero de 2023

Philosophiae naturalis principia quantica

 
Diferencia entre computación clásica y computación cuántica
 
 
Los gallegos somos ya de por sí un pueblo que culturalmente tenemos muy interiorizado el funcionamiento de la mecánica cuántica no sólo por nuestra costumbre cotidiana y habitual de responder a las preguntas con un indeterminado y nebuloso "depende" sino también por nuestra ancestral tradición de señalar y sacralizar los cruces de los caminos con un cruceiro de piedra. Los cruces de los caminos siempre fueron un lugar propicio para el encuentro y la observación, un lugar donde los caminos difusos de la eternidad se concretan y se vuelven a reencontrar y, por tanto, un lugar muy apropiado para arrancar una historia vital.
Decía Richard Feynman, físico teórico de la mecánica cuántica, que quien cree entender la mecánica cuántica es que quizás no la entendió del todo bien. Quizás no entendemos la mecánica cuántica porque tampoco entendemos adecuadamente la realidad y somos incapaces de apreciar en qué medida la mecánica cuántica se expresa en la realidad cotidiana y viceversa. Los esquemas de relación cuántica se repiten tanto a nivel nanoscópico como a nivel macroscópico, hay que saber distinguirlos utilizando la abstracción y dejando que la elasticidad construya libremente. La finalidad última de la mecánica cuántica, que se manifiesta tanto en lo más pequeño como a nivel de entornos macroscópicos, es otorgar la posibilidad de arrancar una historia particular desde una nube de elasticidad o de relaciones, porque la elasticidad siempre construye, generando una topografía en la cual los pasados construyen futuros y los futuros construyen pasados tal que el dios romano Jano, patrón de los arquitectos. La mecánica cuántica es la "mecánica" o "teoría" que mejor se ajusta y mejor explica el funcionamiento de la realidad pues permite conjugar comportamientos particulares dentro de sistemas elásticos. Gracias a la mecánica cuántica o la mecánica cuántica existe o funciona de esa manera tan arquitectónica para que podamos arrancar una historia dentro de una nube de posibilidades o probabilidades en aras de la adaptabilidad.
Podemos, por tanto, enunciar dos leyes fundamentales de la mecánica cuántica:
La primera ley es que la elasticidad siempre construye, tiene vida propia, la llamada "voluntad divina", generando una topografía en la cual aparece el antes y el después, el pasado y el futuro. Quizás sea éste el concepto más perturbador para los físicos, acostumbrados como están a tener el control experimental de todo, pero que conocemos bien los arquitectos.
La segunda ley fundamental de la mecánica cuántica es que nos permite arrancar una historia a una nube de elasticidad o de relaciones. Este concepto es trascendental desde el punto de vista de la adaptabilidad y la inteligencia y, por tanto, será un principio esencial en la teoría de la evolución de los seres vivos. Es el fenómeno más mágico del experimento de la doble rendija en el cual mediante la observación estamos arrancando una historia a una nube de relaciones, el electrón al ser observado deja de comportarse como una onda de probabilidades o de futuros para convertirse en una partícula con una trayectoria conocida, con un pasado y un futuro concreto. La observación anula la función de onda y lo que imaginamos no existe para el observador, sin embargo es algo que influye en lo observado, es el principio en el que se basa el metaverso. En mecánica cuántica podemos observar los futuros como una nube de probabilidades en la función de onda.
La mecánica cuántica es posible o tiene lugar en sistemas elásticos que construyen. La elasticidad siempre construye y genera una nube de relaciones que simplemente existen, la magia de la cuántica estriba en que el pasado y el futuro son, son también presente, en cuántica no hay ni pasado ni futuro, simplemente es y es mediante la relación que el pasado y el futuro son al mismo tiempo presente. Cualquier nube de elasticidad o de relaciones es susceptible de generar una bolsa de pasados y una bolsa de futuros que interactúan entre ellos cuando intentamos arrancar una historia como en las buenas novelas o series de televisión. Cuando creamos una topografía o nube de relaciones, en el momento que arrancamos una historia, automáticamente se genera una bolsa de pasados y una bolsa de futuros que interactúan entre ellos. Para arrancar una historia lineal con un instante presente a una topografía o nube de elasticidad o de relaciones es necesario recurrir a conceptos temporales como el pasado y el futuro. Aparece entonces el concepto de flecha del tiempo, los pasados construyen futuros y esos futuros interactúan con el pasado, pero no con todos, algunos pasados acaban muriendo o ya no son necesarios y los que ahora son útiles generan también diferentes futuros y de este modo avanza la flecha del tiempo. Que se creen nuevos futuros y algunos pasados desparezcan provoca que la flecha del tiempo avance porque los pasados que quedan ya generan nuevos y diferentes futuros. 
 
 

 
Otro concepto importante que se deriva de la mecánica cuántica es el concepto de evolución o reciprocidad adaptativa según el cual el pasado construye futuros y el futuro construye pasados para así tener un instante presente inteligente, es el modo de diseñar y de construir por parte de los arquitectos. El futuro tiene la capacidad de modificar el pasado. Las nubes de elasticidad o de relaciones acaban creando sistemas de pasados que construyen futuros y futuros que influyen aparentemente en el pasado respecto de un instante considerado ahora presente, y es por este mecanismo recíproco por el cual las nubes de elasticidad o sistemas elásticos evolucionan. Mediante la mecánica cuántica podemos explicar la evolución de los seres vivos. Los seres vivos, aparte de su cerebro, ellos mismos son un cerebro. Es el concepto de reciprocidad adaptativa que desarrolló de manera brillante Edgar Allan Poe en su último libro y con el que finaliza su obra maestra titulada Eureka.
Según la mecánica cuántica el futuro puede modificar el pasado, es por este motivo que sea tan esquiva a la lineal observación clásica porque son sus secretos. El principio de incertidumbre de la mecánica cuántica se sustenta en la capacidad que tiene el futuro para modificar el pasado generando una nube frente a una trayectoria lineal concreta. El entrelazamiento cuántico se sustenta en la capacidad de la elasticidad para construir y para imaginar, de hecho el imaginario colectivo de una comunidad es una forma de entrelazamiento cuántico.
En la vida real cuando consideramos algo desde diferentes puntos de vista o desde diferentes ángulos para arrancar una solución óptima estamos aplicando principios de la mecánica cuántica. La mecánica cuántica es un cerebro y viceversa, el cerebro es mecánica cuántica. El pasado construye futuros distorsionando o reciclando experiencias pasadas. La elasticidad cuántica nos dice que hechos ocurridos en el futuro pueden cambiar el pasado para que todo tenga un discurso lógico. Es la forma lógica de construir. La música también se nutre de la magia de la mecánica cuántica en la medida en que arrancar una melodía a una nube de elasticidad es como arrancar una historia, se nos abre un abanico inmenso de posibilidades de notas futuras aunque éstas siempre estarán condicionadas por las notas que hayamos elegido en el pasado de la melodía.
Veamos con un ejemplo práctico cómo desde una nube de relaciones el pasado construye un futuro y cómo el futuro de forma mágica puede modificar el pasado para así tener un presente inteligente respecto de ese momento considerado ahora pasado:
"Partiendo de que la elasticidad siempre construye, un día le regalas una tarta de queso a tu vecina, como consecuencia y en agradecimiento, ella te invita a tomar un café con una amiga un fin de semana soleado del mes de marzo en una terraza de la ciudad. Durante la animada conversación en la terraza la amiga de tu vecina te comenta que estuvo de vacaciones en Canarias y se alojó en un hotel con un servicio horrible y nefasto. En ese momento esta relación se convierte en un futuro que modifica un pasado respecto a un instante que se considerará presente porque casualmente tú tienes pensado viajar a Canarias y alojarte en dicho hotel pero ante la información de la amiga de tu vecina decides contratar otro hotel más solvente y así tener un presente inteligente".
Efectivamente, en una nube de relaciones el futuro tiene la capacidad de modificar el pasado. En bioquímica ocurre lo mismo, hay multitud de relaciones bioquímicas que se nos escapan y que constituyen futuros y que en un momento dado pueden alterar o influir en el discurrir de una historia natural. Según la mecánica cuántica los futuros están ahí, están muy presentes, como en la magnífica película de "La casa del lago". Por ejemplo, nosotros podemos tener un amigo en la Argentina con el cual nos comunicamos por teléfono una vez al año y que no interfiere para nada en nuestro discurrir diario, pero que está ahí y que constituye un futuro.  
Veamos ahora con un ejemplo práctico cómo los esquemas de la mecánica cuántica se repiten también en relaciones a nivel macroscópico: "cuando llevamos mucho tiempo sin ver a una persona conocida podemos generar en nuestro cerebro una nube más o menos aproximativa de probabilidades de su posible trayectoria vital, cuando lo localizamos en un punto concreto de la ciudad automáticamente se nos abre en nuestra cabeza una bolsa infinita de probables pasados y de probables futuros que desconocemos por completo. Nuestra curiosidad, ahora que lo tenemos localizado en un lugar concreto de la ciudad, será abordarlo en la calle otro día cualquiera y preguntarle sobre su vida, sobre su pasado y sobre su futuro, y cuando hablemos con él automáticamente nos relatará su pasado pero también sus planes futuros y habremos arrancado mediante la observación una historia concreta a una nube de probabilidades".
 
 
 
 

 
La elasticidad siempre construye generando una topografía, el pasado construye futuros y el futuro construye pasados, es por este motivo que la mecánica cuántica es fundamental para entender el fenómeno de la evolución de las especies, tal y como adelantó Edgar Allan Poe con su visionario concepto de reciprocidad adaptativa. "Los seres vivos, más allá de su existencia particular, son una constante dialéctica entre el pasado y el futuro, como el cerebro y el diseño, aparte de sus cerebros ellos mismos son cerebros. En este sentido cuando vemos un ratón lo que realmente estamos viendo es un instante de la historia de un ratón con sus pasados y sus futuros implícitos en la misma figura aparente del ratón. Es por este motivo que un ratón es una historia arrancada a una nube de elasticidad y es por este motivo que el genoma funcional de un ratón represente el 5% o el 10% de su ADN, el resto es el llamado ADN basura, y es este decalaje o distancia existente entre la historia del ratón y la nube de elasticidad lo que nos permite hablar de futuros y pasados inherentes al propio ratón".
 





© Marcos Castro Vilas, arquitecto


lunes, 20 de febrero de 2023

La ciencia del volumen

 


 
La ciencia del volumen es, contra todo pronóstico, el principio fundamental que rige el desarrollo estructural de los seres pluricelulares, es, cuando menos, el armazón estructural en el cual se desarrollan las relaciones bioquímicas más fundamentales y también el que dirige la batuta del desarrollo embrionario. Frente a la bioquímica, que establece relaciones a otro nivel y es protagonista en escalas microscópicas, en escalas macroscópicas, como es el caso de los seres pluricelulares, es el volumen el que marca el compás estructural de su construcción, no cabe duda y no podía ser de otra manera que el volumen es un concepto profundamente arquitectónico y fundamental en cualquier construcción de la naturaleza de índole pluricelular. El motor de la vida y de la evolución son las emociones; la ira, la alegría, la tristeza o el miedo y todos los seres vivos las sentimos más o menos de la misma manera o con la misma intensidad porque todas las emociones se basan en la ciencia del volumen.
 
 


 COPOS DE NIEVE

Por todos es conocido que cuando el agua pasa de estado líquido a estado sólido, esto es se congela y se convierte en hielo, aumenta de volumen y es por este motivo que todos los copos de nieve son fractales pues necesitan volumen. Durante el proceso de congelación las moléculas de agua se reorganizan con nuevos enlaces que requieren o necesitan de un mayor espacio y para conseguirlo los copos de nieve se "desparraman" por todos los lados hacia el exterior de forma arborescente o de forma estrellada como si surgieran múltiples ríos en todas direcciones que buscan aumentar el espacio interior del copo de nieve. Es por esta razón que los copos de nieve son fractales, los fractales poseen una doble interpretación, por un lado constituyen una reiteración infinita que aporta volumen, la función más importante o principal, y por otro lado las reiteraciones aunque infinitas o adimensionales decrecen en intensidad y se producen a escalas aparentemente más pequeñas en la naturaleza por lo que a nivel práctico sirven para cerrar o colmatar procesos de crecimiento y de desarrollo. Es esta última, quizás, la propiedad más conocida o famosa de la fractalidad.
 
 


LAS NEURONAS

Las neuronas también tienen un evidente desarrollo fractal como se puede observar en su morfología tan característica. A diferencia del resto de células que se pueden considerar "bolitas" de metabolismo, las neuronas tienen un aspecto arborescente claramente sospechoso y que nos da pistas sobre su posible función. La función de las neuronas es transmitir información. En este sentido la construcción fractal se basa en reiteraciones o desplazamientos de borde que aportan volumen al núcleo del sistema considerado y se establece de este modo una comunicación o una relación en la que el borde modifica el interior y el interior modifica el borde gracias al volumen acumulado, como en el caso de los árboles. El borde aporta volumen al interior y ese interior acumula el volumen a modo de memoria capaz de reactivar nuevamente el borde. Se establece de este modo una relación de comunicación entre el borde y el núcleo basada en la reciprocidad. En este sentido las neuronas comparten esquema de desarrollo similar a las hojas de los árboles y a los propios árboles. Las ramificaciones arborescentes de las neuronas son las encargadas de aportar volumen al soma de la neurona y el soma tiene la capacidad recíproca en forma de memoria de reactivar el borde permitiendo la comunicación entre las neuronas, de la misma manera que el crecimiento de una hoja no sólo aporta volumen a la propia hoja sino que lo transmite a la rama consecuente y ésta al tronco del árbol correspondiente que lo almacena como una especie de memoria espacial en forma de volumen capaz de reactivarse en caso de ser podado. Es la ciencia en la que se basa la técnica milenaria de los bonsais. Las neuronas evolucionaron a partir de exacerbar las relaciones bioquímicas que se establecen en las células normales entre el borde y el interior cuando intentan moverse o desplazarse.
 
 

 
HOJAS
 
El desarrollo de una hoja al igual que las neuronas y los copos de nieve es piramidal, es un fractal, esto es, desde la punta de la hoja se produce de manera repetitiva o reiterada un desplazamiento de borde desde arriba hacia abajo que provoca un aumento de volumen o bolsas de volumen en el interior de la hoja que son las responsables de dar lugar a la variedad formal de las hojas que existen en la naturaleza en función de donde se acumulen dichas bolsas de volumen. Las hojas en este sentido son como pirámides y es por este motivo que todas las hojas o casi todas tienen punta o rematan de forma puntiaguda recordando su pasado piramidal cuando eran entidades casi cupulares o tridimensionales. Al mismo tiempo, el volumen generado por el desarrollo de la hoja no sólo se transmite al interior de la hoja sino que se transmite a la rama consiguiente y ésta al tronco del árbol.
 
 

 
LOS BONSAIS
 
La ciencia del volumen o la ciencia de los fractales también está presente en la técnica milenaria de los bonsais. La técnica del bonsai se basa a grandes rasgos en contraponer dos mecanismos de efectos fundamentalmente antagónicos, por un lado técnicas que fomentan el volumen y el grosor y por otro lado técnicas que buscan todo lo contrario, esto es, disminuir la intensidad de la respuesta recíproca del volumen acumulado. Por un lado se permite el desarrollo del borde para que acumule volumen en el interior de ramas y de tronco a los cuales vamos dando forma con la poda y el pinzamiento y por otro lado, basándonos en la reciprocidad de la fractalidad, se busca disminuir el tamaño del propio bonsai mediante la merma del volumen acumulado, ya sea mediante la eliminación de raíces o bien mediante el defoliado total del bonsai, el bonsai va a intentar desde la memoria del volumen acumulado recuperar su forma originaria pero al tener más hojas donde repartir ese volumen y menos volumen que repartir, las hojas, como consecuencia, son progresivamente más pequeñas.
 
 

 

© Marcos Castro Vilas, arquitecto



jueves, 25 de noviembre de 2021

Fractal-pirámide-quebracabezas de madeira 27x9x3 18x6x2 9x3x1cm

 

Pirámide-fractal-quebracabezas para ensinar aos nenos e nenas a construír unha pirámide, unha árbore, unha planta ou unha folla, aprender a construír de arriba cara abaixo e a traballar co volume...











© Marcos Castro Vilas, arquitecto




miércoles, 20 de octubre de 2021

Umbráculo

 
As pirámides son árbores, todo se constrúe coma as árbores, todo ser pluricelular é unha árbore, o cerebro é unha árbore...a miña ilusión é construír algunha vez unha árbore...poida que un umbráculo. Cuberta inclinada e aperturas laterais no teito para evitar condensacións no teito.
 
 

 
Restaurante "A parra"
 
 
Snow in my garden, Robert Kirkland Jamieson 1932 (Ferens Art Gallery)

 
 
 
 © Marcos Castro Vilas, arquitecto
 
 
 

jueves, 14 de mayo de 2020

CUÁNTICA, PASADO E FUTURO



                                                                                 As de Xano


Onde ti ves unha partícula o unha célula, eu vexo unha nube de elasticidade, unha nube que abrangue futuros posíbeis e tamén pasados, e coma un cerebro, igual ca mente humana, autoxestiónase entre o pasado e o futuro para obraren de maneira axeitada no presente, tal que o deus Xano.
As células amorean pasado en forma de elasticidade pero ó mesmo tempo esa mesma elasticidade é a que constrúe futuros posíbeis para as células, que a súa vez tamén constrúen pasados. A existencia presente da célula basease na autoxestión deses pasados que constrúen futuros e deses futuros que constrúen pasados, e ó igual ca un cerebro ou a mente humana, a célula móvese entre o pasado e o futuro para actuaren de maneira correcta no presente.
O bordo do cerebro, a corteza cerebral onde se desenvolven os estímulos sensoriais, modifica o interior e xera unha escena que se acumula en forma de memoria como pasado, en forma de lembranzas, pero ó mesmo tempo o cerebro, a partir dese pasado e desa memoria e deses recordos, ten a capacidade de construír un futuro que proxecta cara a corteza en forma dunha escena ou imaxe futura. Deste xeito o cerebro convírtese nunha realidade elástica e recíproca, outorgándolle ao individuo a capacidade de configurar o seu presente segundo un momento determinado, e en función dese futuro e dese pasado, en función desa nube de elasticidade, ó igual ca no experimento da dobre fenda de elección retardada, o futuro ten a capacidade aparente de modificar o pasado a partir dun instante considerado presente (observación). O futuro ten a capacidade de construír pasados.
O pasado só é pasado a partir dun instante presente considerado (observación) e o futuro constrúese a partir do pasado, é unha construción ou proxección do pasado. Para comprender como o futuro é capaz de modificar o pasado, como o futuro é capaz de construír pasados, só temos que establecer un punto de referencia ou observación na nube de elasticidade. É, entón, a partir de fixar ese punto de observación no interior da nube de elasticidade ou función de onda cando podemos sacar a conclusión aparente de que o futuro é capaz de modificar o pasado, pero realmente o que estamos a facer é arrincar unha historia á función de onda e colapsar a función de onda por medio da observación. Ó establecer un punto de presente estou arrincando unha historia lineal á nube de elasticidade con un pasado e un futuro ben definidos a ambos lados do punto de observación (presente).
A elasticidade na que estamos inmersos constrúe futuros a partir de informaciones pasadas e viceversa, é a reciprocidade divina da que fala Edgar Allan Poe no seu libro Eureka, xerando unha nube de elasticidade ou de probabilidades frente á unidireccionalidade do circuito finito. A física cuántica transforma o cable nunha nube de probabilidades que se vai configurando en cada momento que se considera presente.
A elasticidade, coma as notas musicais, existe e é, non sabe de pasado nin de futuro, é a súa orde lineal nunha partitura a que lle da sentido espacial e temporal, pasado e futuro, xerando unha historia presente da cal somos conscientes, porque, segundo a física cuántica, as traxectorias lineais, as historias, tamén son elasticidade, unha nube de elasticidade que se ve coartada a través da observación que a troca nunha realidade lineal. De feito, a consciencia consiste en arrincar unha historia a unha nube de probabilidades e facela presente. A observación (presente) implica introducir as variables do espazo e do tempo anulando a nube de elasticidade e transformándoa nunha sucesión lineal de feitos ou sucesos con un pasado e un fututo ben definidos a partir dese instante presente. Como dixen con anterioridade, a nube de elasticidade non coñece o pasado nin o futuro, simplemente é, existe, e cando establecemos un punto de observación estamos arrincando ou marcando un pasado e un futuro dentro desa nube de elasticidade, transformándoa nunha historia ou realidade lineal cun pasado e cun fututo ben definido, porque no cosmos as liñas tamén son elasticidade, as historias e as traxectorias, contra todo pronóstico, tamén son funcións de onda que se coartan coa observación.

 
EDGAR ALLAN POE



                                                                               Edgar Allan Poe


Os pasados constrúen futuros e os futuros constrúen pasados en base á elasticidade ou á reciprocidade divina da que nos fala Edgar Allan Poe no seu libro Eureka, un poema en prosa, onde a causa e o efecto se intercambian como nunha boa trama novelesca. Parafraseando a Edgar Allan Poe, a existencia non é un brinde ó sol, senón que se fundamenta na reciprocidade mutua, e como nas boas tramas literarias, a causa e o efecto, o pasado e o futuro, confúndense e intercámbianse en base a esa reciprocidade mutua que impide discernir con claridade a causa do efecto e viceversa: "o efecto reacciona sobre a causa". "Pero non só esta adaptación divina é matematicamente exacta, senón que hai en ela o selo do divino para distinguilo das simples obras dos homes. Aludo á total reciprocidade de adaptación. Por exemplo: nas construcións humanas, unha causa particular ten un efecto particular; unha intención particular apunta a un obxecto particular; pero iso é todo; non vemos reciprocidade. O efecto non reacciona sobre a causa; a intención non ten relacións intercambiábeis co obxecto. Nas construcións divinas o obxecto é propósito ou obxecto segundo como resolvamos miralo, e en calquera momento podemos tomar unha causa por efecto ou á inversa, de modo que nunca é posíbel establecer un distingo absoluto entre un e outro". "É imposíbel decidilo. Hai unha absoluta reciprocidade de adaptación". "O pracer que nos proporciona calquera despregadura do enxeño humano é maior canto máis se aproxima a esta especie de reciprocidade. Na construción dunha trama, por exemplo, na literatura de ficción, deberiamos aspirar a dispoñer os incidentes de maneira que non puidésemos determinar, con respecto a calquera deles, se depende de outro ou se o sustenta. Neste senso, a perfección da trama é en realidade, ou na práctica, inalcanzábel, pero só porque a que constrúe é unha intelixencia finita. As tramas de Deus son perfectas. O universo é unha trama de Deus". "Xa aludín á absoluta reciprocidade de adaptación que é a idiosincrasia da arte divina, o selo do divino". "Cunha reciprocidade perfectamente lexítima estanos permitido agora considerar a materia como creada tan só en beneficio desta influencia, tan só para servir ós propósitos deste éter espiritual. Grazas á axuda, aos medios da materia e a súa heteroxeneidade este éter maniféstase, é espíritu individualizado".
A reciprocidade de adaptación non entende de pasado nin de futuro, simplemente é, é a observación a que arrebata unha liña finita á nube de sucesos posíbeis, cun pasado e cun futuro definido, coma se os fututos puideran construír pasados e viceversa. No mundo da elasticidade cuántica, o pasado ten a capacidade de construír futuros probábeis pero o futuro tamén ten a capacidade de construír pasados. É o que Edgar Allan Poe chamou reciprocidade adaptativa ou a trama perfecta de Deus. Dende un punto de vista abstracto, a túa vida pode ser un futuro que está a construír un pasado, aínda que ti o concibas ou o percibas linealmente como un pasado que precede a un futuro. É imposible de discernir, é a trama perfecta da novela. Dende un punto de vista abstracto, é imposíbel discernir se a nosa existencia é un futuro que constrúe un pasado ou un pasado que constrúe un futuro. Para nós é unha liña temporal cun principio e un final e, en función de onde situemos o presente, o anterior será sempre pasado e o posterior será sempre futuro, aínda que dende un punto de vista elástico e cuántico o futuro e o pasado son realidades virtuais intercambiábeis, porque simplemente son. A nosa existencia segue unha liña temporal e espacial que se inicia cando nacemos e remata cando morremos, da que somos conscientes e na cal establecemos o pasado e o futuro pero realmente non temos a capacidade de diferenciar en qué medida a trama de Deus nos afecta nos acontecementos que nos suceden diariamente, se somos vítimas dun pasado ou vítimas dun futuro marcado pola trama de Deus. Dende un punto de vista elástico, o futuro e o pasado son conceptos reversíbeis e intercambiábeis a pesar de que a nosa existencia finita e lineal se reduza a unha frecha espazo-temporal onde o pasado se dirixe sempre cara ó futuro ou onde o pasado antecede sempre ó futuro dende un instante presente. ¿Como podemos discernir, pois, que a sucesión lineal de feitos que constitúen a nosa vida ou a nosa existencia, onde o pasado converxe irremediabelmente cara un futuro, non sexa en realidade un futuro que está construíndo un pasado? A nube de elasticidade é o que ten, que tanto pode ser un pasado que constrúe futuros probábeis como un futuro que constrúe pasados. A efectos de percepción, a nosa existencia será lineal, cun inicio que representa o pasado e unha meta que representa o futuro respecto dun presente actual e todos os feitos que nos acontecen os supeditamos a esa orde lineal, cando en realidade poden obedecer a un futuro que está a construír un pasado contra todo pronóstico, como ocorre coas migracións das crías de cuco dende a península ibérica hacia o continente africano ou cos mecanismos de defensa dos animais ou co curioso deseño do rape abisal, por poñer uns exemplos. Resumindo, a nosa existencia é unha liña do espazo-tempo, unha historia finita, que navega sobre as augas infinitas da reciprocidade ou elasticidade universal e onde nos é imposíbel distinguir se as continxencias diarias pertencen a un pasado que está a construír un futuro ou a un futuro que está a construír un pasado. Non sabemos, pois carecemos de puntos de referencia externos, se a nosa liña vital estase a mover do pasado ó futuro ou do futuro ó pasado. Nunca saberemos se a nosa historia finita, cun principio e cun final, de esquerda a dereita, é un pasado que constrúe un futuro ou é un futuro que constrúe un pasado. Precisamente, a idea de trascendencia da vida radica ou se fundamenta nesa reciprocidade divina na que os pasados constrúen futuros pero os futuros tamén constrúen pasados e a vida convértese, xa que logo, nunha sucesión lineal de acaecementos diarios que abocan a un futuro xa determinado. Vivimos nun entorno elástico que para nada afecta ó noso discorrer vital de esquerda a dereita, dende o nacemento ata a morte. Á elasticidade universal élle absolutamente indiferente a liña direccional do tempo para desenrolarse e desenvolverse, ou viceversa, a liña direccional do tempo, finita, cun principio e cun final, élle totalmente indiferente a elasticidade universal sobre a cal se desenrola. Como dixen anteriormente, navegamos sobre un mar de ondas, un mar de elasticidade recíproca onde o pasado constrúe futuros e o futuro constrúe pasados para traducirse a continuación nunha sucesión lineal e finita de acontecementos vitais que representan a nosa vida, cun principio e un final ben marcado e unha direccionalidade temporal tamén ben establecida. Polo tanto, esta elasticidade recíproca da que estamos a falar non exclúe a nosa elasticidade diaria ou vital senón que unha se traduce na outra ou unha desemboca na outra. Para nada interfire ou é incompatible a direccionalidade lineal e finita da nosa existencia coa reciprocidade da elasticidade universal na cal estamos inmersos e onde os pasados constrúen futuros e os futuros constrúen pasados. Hai existencias que son futuros construíndo un pasado e ti non o podes saber, é o plan de Deus, a trama divina segundo Edgar Allan Poe.


DESEÑO



                                               Proxecto para Auditorio de Verín. Castroferro Arquitectos


Para construíren realidades elásticas co entorno, o futuro ten a capacidade de construír pasados e en base a ese pasado construímos de novo un futuro. Dende un punto de vista da reciprocidade, as migracións das aves ó nacer, a súa terra de orixe, mesmo non habéndoa coñecido, pódese explicar como un futuro que está a construír un pasado aínda que a nós, dende un punto de vista lineal e lóxico, nos pareza un pasado que constrúe un futuro. As aves migratorias coma o cuco se basean no concepto da reciprocidade creativa. As viaxes migratorias de ida e volta das aves pódense entender dende esta dinámica proxectual, dende un pasado que constrúe un futuro e dende un futuro que constrúe un pasado, de tal forma que as viaxes de ida son pasados que constrúen un futuro e as viaxes de retorno, mesmo sen coñecelo, como o caso das crías de cuco, explícanse dende un futuro que constrúe un pasado, ó igual que a mente humana ou o cerebro, onde o pasado proxecta futuros e eses futuros constrúen pasados a través do deseño. Porque no fondo as aves son nubes de elasticidade.
Deste xeito e paradoxicamente podemos considerar o feito de deseñar ou de proxectar como un futuro que constrúe un pasado, e digo paradoxicamente porque a palabra proxectar denota unha direccionalidade clara dun pasado que se dirixe cara un futuro determinado. Analicemos este feito no acto da creación, no deseño; o pasado constrúe un futuro e ese futuro imaxinado e virtual modifica "aparentemente" o pasado, constrúe un pasado que nos leva directamente a ese futuro, á creación do obxecto imaxinado nese futuro virtual pero que existe. Así funciona tamén a natureza. O proceso de deseño sería o seguinte; mediante o pasado, información amoreada no pasado, construímos un futuro, ideamos un futuro, imaxinamos o obxecto que queremos crear. Todo isto dende a virtualidade que nos brinda a elasticidade universal. A partir dese futuro modificamos "aparentemente" o pasado, a partir dese futuro concibido construímos un pasado, neste caso o proceso de creación do obxecto propiamente dito que nos levará á materialización do obxecto imaxinado no futuro, e deste xeito regresamos de novo a ese futuro ideado a través dun obxecto construído no pasado. Así se crea, se constrúe e se deseña na natureza.
O cerebro ó ser un sistema dentro do sistema dótanos de perspectiva e podemos distinguir as viaxes entre o pasado e o futuro, pero na vida, ó estar somerxidos nela, non podemos discernir de que maneira e en que medida nos afecta o pasado e o futuro. Quizais a diferencia entre o cerebro e a reciprocidade divina é que no cerebro ó posuír un punto de referencia externo podemos chegar a diferenciar entre o pasado e o futuro namentres que no outro caso, ó viviren inmersos na elasticidade universal, non somos conscientes en que medida nos afecta o pasado e o futuro e percibimos un presente que nos parece máxico. É como cando somos espectadores dunha obra de teatro de marionetas, sentados no patio de butacas carecemos de perpectiva e todo o que ocorre no escenario parécenos máxico. Se mudamos o punto de referencia e nos trasladamos ó backstage poderemos observar e comprender con claridade toda a maquinaria creativa de deus, que é a elasticidade. O cerebro é un sistema elástico fóra de ti polo que podemos chegar a comprender como funciona pero cando ti formas parte do sistema elástico, porque os seres vivos son elasticidade, resulta imposible comprender tanta reciprocidade creativa porque estás dentro do sistema. O cerebro é un sistema cun punto de referencia externo, é un sistema dentro do sistema e por iso o entendemos e entendemos as cousas que creamos e que deseñamos, pero cando ti es o propio sistema non comprendemos por que nos pasan as cousas que nos pasan, se é un futuro construíndo un pasado ou viceversa. O cerebro é un sistema dentro do sistema polo que temos perspectiva creativa mentres que cando formas parte do sistema careces desa perspectiva creativa e a creación parécenos dunha perfección e dunha reciprocidade  causa-efecto inexplicábel. Os seres vivos son cerebros por sí mesmos á parte do seu propio cerebro que lles permite tamén ser creativos e navegar pola elasticidade universal. O que imaxinamos non o podemos ver.
Dende un punto de vista cuántico, non tódolos futuros posíbeis teñen o mesmo grao de probabilidade, senón que uns futuros se reforzan aos outros ata acadar ou dar coa opción máis probábel. Neste senso, por exemplo, unha planta de talo leñoso ten máis probabilidades de desenvolver espiñas ca unha herba calquera, o mesmo ocorre cos cornos dunha vaca, o "suposto" "mapa" ou "patrón" do medo, do estrés ou da hostilidade "deseñou" uns cornos onde tiñan máis probabilidades de existiren, e podemos dicir, xa que logo, que tódolos futuros posíbeis votaron ou apoiaron uns cornos a ámbolos lados da cabeza.
Dende un punto de vista trascendente, a existencia non ten por que implicar materialidade ou tactilidade, a existencia é elasticidade independentemente se se orienta sensorialmente en tacto ou observación de tal xeito que cando imaxinamos algo é algo que xa existe aínda que non o podamos tocar ou observar. Polo tanto, ¿que facemos aquí? pois rebotar, desfrutar da elasticidade material e táctil, desfrutar da nosa historia, da nosa vida.


Por © Marcos Castro Vilas, arquitecto




METÁSTASE




 
Tendemos a considerar e a loitar contra o tumor como se fose un todo, coma se fose un brinde ó sol, que o é tamén, pero fundamentalmente o tumor é unha realidade altamente xerarquizada que é consecuencia do modo de construción tumoral, na medida en que o bordo modifica o interior, e viceversa, o interior ou núcleo do tumor modifica o bordo tumoral. O tumor, coma toda forma de existencia, coma toda nova realidade, é unha entidade elástica que posúe a súa propia orde interna froito dunha dinámica interna e dunha construción elástica e ordenada, en certa medida. 
Xa que logo, podemos distinguir a grandes rasgos dúas poboacións de células tumorais diferentes, unhas células de bordo que aportan volume co seu desprazamento de bordo e unhas células do núcleo ou células-nai tumorais que rexistran dende un punto de vista topográfico o volume que aporta ese bordo. Estas células-nai tumorais son un rexistro topográfico de todo o que acontece espacialmente no tumor, de todo o tocante ó volume que se xera no bordo do tumor en cada etapa de crecemento. O núcleo do tumor acumula toda a información espacial que xera o bordo do tumor con moi poucas células no devandito núcleo, coma o hipocampo. O posterior crecemento ou desenvolvemento xerarquizado do tumor e dos embrións prodúcese en base a esa información topográfica baseada no volume e no espazo. O espazo como fonte de información topográfica, o espazo como maneira de construir de forma ordenada en base a paquetes de volume. Deste xeito poderiamos explicar a metástase como un aumento de volume interno das células-nai metastásicas, coa conseguinte excitación das mesmas e o posterior aumento da súa movilidade coa activación e expresión de certos xenes chamados snail. É a maneira de crecemento e de deseño xerarquizado dos embrións, é a maneira de funcionar do cerebro (memoria), é a maneira de funcionar do aparato reproductor (aumento de volume, excitación, exaculación), é tamén a forma de crecemento das árbores cando as podamos e recuperan a forma primixenia en función da información espacial amoreada no seu núcleo ou cando reverdecen na primavera ou dan froito no verán. Sen metástase non habería froita nas árbores. O cambium das plantas responde ou explícase dende esta dinámica de crecemento ou desenvolvemento. E tamén as flores explícanse dende esta mesma dinámica e serían fractalidades exacerbadas que teñen a súa orixe na fusión ou hibridación de dous tipos celulares diferentes, e deste xeito cada tipo de planta, atendendo a súa esencia e natureza, da orixe a unha florescencia ou fractalidade diferente, e pola forma ou apariencia externa dunha flor podemos saber se unha planta está cohibida ou non. ¿Son as flores unha hibridación sexual que desenvolve unha fractalidade mesturada?¿É a fagocitose ou endocitose unha precuela ou unha secuela dunha hibridación sexual? 
Resumindo, o tumor, coma toda forma que posúe vontade de existir, coma toda forma deliberada por manter a construción natural, é unha realidade elástica e recíproca, e é precisamente por isto polo que se desata a metástase. Neste senso, podemos entender o crecemento tumoral como un vaivén rítmico e repetitivo no bordo tumoral, de arriba hacia abaixo, que provoca un aumento interno de volume, coa conseguinte excitación das células metastásicas que desencadea o seu desprazamento e a súa expulsión.
 
Calquera proceso tumoral representa unha nova fractalidade, unha vontade de ser, e unha nova fractalidade ou reiteración representa retrotransposones ó poder. As supostas mutacións anárquicas, aberrantes ou desordenadas dos tumores son retrotransposones que estoupan coma un "peta-zeta" para xerar unha nova reiteración ou fractalidade. 

O cancro é unha cuestión dinámica, cinética ou espacial e a lonxitude dos telómeros é a testemuña desa nova dinámica ou cinética tumoral adoptada pola nova reiteración ou fractalidade, do mesmo xeito que a apoptose é unha consecuencia dunha dinámica celular diferente. Que as baleas e os elefantes (metabolismo lento) e os tiburóns (coláxeno) apenas padezan cancro dános pistas de cales son as principais variables que inflúen na cinética ou dinámica celular do noso corpo para evitar o cancro. Neste senso o cancro de cartílago so precisa mutar o xen do coláxeno para desenvolverse e progresar. As mesmas células do corpo son sabedoras de que a vida ten que ser aburrida para que a mesma vida cos seus momentos de diversión sexa posíbel e viábel.


METÁSTASE E DESENVOLVEMENTO EMBRIONARIO

O desenvolvemento embrionario, coma todo, baséase na reciprocidade, na medida en que o bordo (espazo) modifica ou "migra" cara o "núcleo", e onde o "núcleo", coa información espacial adquirida, desprázase de novo cara o "bordo", de onde é orixinario, coma os migrantes ou coma unha empresa que medra.
O desenvolvemento embrionario ou o crecemento embrionario ten como finalidade dotar dunha "canle alpha de photoshop" ás células nai internas, unha "canle alpha" que consiste nun mapa de coordenadas espaciais e topográficas do que carecen. Aínda que o pareza, non é o mesmo que o bordo modifique o interior e viceversa a que o interior modifique o bordo e viceversa. No primeiro caso reside a maxia da xeometría fractal. Neste senso, isto explica por que todas ou case tódalas follas das árbores teñen unha punta, unha punta dende a cal se produce un fluxo ou desprazamento de bordo, dende arriba cara abaixo, e que provoca un aumento de volume nas diferentes partes das follas, dando lugar a súa diversidade formal.
 
O volume marca o compás do desenvolvemento embrionario e do cáncer da seguinte maneira ou protocolo:
 
Forma primixenia: 
1) vaivén rítmico de arriba hacia abaixo no bordo  
2) aumento de volume no interior
3) excitación e cambio de comportamento
4) adquisición de movilidade
5) migración

Forma evolucionada:
1) vaivén rítmico de arriba hacia abaixo no bordo
2) aumento de volume no interior
3) cambio-mutación e creación dunha "glándula"
4) secreción-migración
5) maduración do bordo
 
As mutacións son a expresión ou a testemuña dun proceso en curso pero non a causa primeira ou a orixe. É a linguaxe do volume e hai que buscar a química dese idioma baseado no volume. A misión das células do "núcleo" do tumor é mutar para xerar unha "glándula" ante os cambios e as sinais químicas do entorno, sobre todo de natureza espacial (volume), polo que a súa capacidade para mutar persé ante "obstáculos" do entorno é enorme. Ao mellor non o estamos facendo todo o ben que deberamos, cómpre psicoloxía para o cancro, se xa sabemos que o tumor é un ente pensante por que non se actúa na parte oculta e cóncava da cohibición, nesas mutacións que pasan desapercibidas, moitas delas inductoras da apoptose. O cancro entende a quimioterapia como un obstáculo ó que facer fronte porque a súa función é mutar para construír ante calquera estímulo químico ou físico, nada de mutacións azarosas e darwinismo selectivo. Dígoo por esas enzimas que xera o propio tumor para arranxar o ADN que esnaquiza a quimioterapia. Aínda que en termos finalistas é o mesmo en esencia non o é. A función do tumor é mutar e pode chegar a entender a quimioterapia como un estímulo químico unha vez superados os efectos nocivos que ten para o tumor. Non hai tal mecanismo de selección darwiniano, as células do tumor queren xerar unha glándula que segregue cousas e no seu defecto migran, é un estadio primixenio á glándula, un nodo de reverberación herdado do desenvolvemento embrionario que se rexe polo volume. Neste senso se ti tes un fillo ou unha filla que quere ir a un concerto de música, podes atacar a convexidade e dicirlle que non, o cal vai xerar as previsibles resistencias, ou traballar de forma indirecta a concavidade-apoptose-cohibición mediante  a sutil suxestión, coma unha meiga, e suxerir que vai chover ese día ou que o pantalón ou a camiseta do concerto está na lavadora.

A realidade, por sorte e evolutivamente falando, é dual e excluínte, pero soamente unha parte ten a capacidade para matar á outra, á outra só lle queda a opción de defenderse, ou o que é o mesmo constrúes mentres te deixen ou se te deixan, por iso cando un tumor ou o cancro desenvolve unha fractalidade ten necesariamente que desactivar as chaves da cohibición e son esas mutacións da beira escura da cohibición onde hai que actuar e volvelas a activar de novo para acadar unha terapia exitosa contra o cancro. Deste xeito para que un cancro se desenvolva hai que apagar as chaves da cohibición, e supoño que para que entre en remisión haberá que facer o contrario, acender as chaves da cohibición.




Ó final o proceso metastásico é como a dinámica interna dunha empresa, por exemplo, nós podemos ter unha empresa en Alemaña con un negocio de bordo en Uruguai. Ese negocio de bordo excita ós traballadores xermanos responsables dese área, se o negocio se incrementa a excitación e a carga de traballo para os traballadores xermanos é moito maior ata o punto de que algúns traballadores dese área deciden desprazarse e abrir unha sucursal no Uruguai, ¿e como saben a onde ir? pola relación inicial que mantiveron co bordo uruguaio, isto é, volume en forma de chamadas, facturas con direccións, etc...É unha cuestión cinética e espacial. No caso que nos atinxe da metástase, supoño que esas relacións veñen ou xa se estableceron na etapa embrionaria.
 
 






Para comprendelo mellor e imprescindíbel a lectura do seguinte enlace do meu blogue sobre o modo de construción das pirámides:

 
 
Outros enlaces de interese:
 
   
   
 
https://www.elimparcial.es/noticia/180245/sociedad/descubren-una-nueva-forma-de-frenar-la-metastasis-en-el-cancer-de-pulmon.html
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Por © Marcos Castro Vilas, arquitecto.