domingo, 8 de abril de 2018

Evolución






Si entendemos que generar una especie nueva es parte de la evolución, entonces vamos a describir los pasos para generar evolución.

En el proceso de generación de una nueva especie, en el proceso de especiación, se producen fundamentalmente los siguientes pasos:

1) Primer paso: CAMBIOS EN EL ENTORNO, cambio del entorno sobre un grupo poblacional, ya sea de manera artificial, accidental o natural, por diferentes causas como; por aislamiento geográfico, por un cambio climático en una zona determinada o por un cambio de hábitat sobre una población que inició una migración sobre la superficie de la Tierra.

2) Segundo paso: LA ALEATORIEDAD GENÉTICA Y LA DIVERSIDAD GENÉTICA. La aleatoriedad genética y la diversidad genética provoca que unos individuos sean más sensibles que otros a los nuevos cambios introducidos, y los soporten mejor. Aparece en escena la SELECCIÓN. La selección, ya sea artificial o natural o accidental es un mecanismo fundamental en la generación de nuevas especies pues acelera o sobreexpresa diferencias y cambios leves entre poblaciones originalmente iguales. La selección es un mecanismo esencial y complementario en la creación de nuevas especies y en la evolución. Pero es un aditivo, un mejorante en algunas ocasiones, que acelera la sobreexpresión de cambios leves y diferencias  leves en individuos originalmente iguales. La selección es un mecanismo claramente elástico pues aumenta, esto es flexibiliza, las diferencias entre individuos, y cuanto mayores sean las diferencias mayores serán los cambios inducidos al genoma interno. La SELECCIÓN NATURAL potencia estas leves diferencias. Es el origen del concepto del gradualismo darwiniano, generando individuos gradualmente y levemente más diferentes con respecto a la población de partida. Los cambios externos interactúan levemente con los organismos y se aumenta la diferenciación entre unos individuos y otros. Este proceso de diferenciación de rasgos se acelera con la selección natural o artificial. Son cambios muy leves, el famoso gradualismo darwiniano. Hasta este punto el proceso de especiación sería claramente darwinista. La aleatoriedad genética, el azar genético del que habla Charles Darwin, la mezcla genética que portamos, provoca leves diferencias entre los individuos que desencadenan una respuesta diferente ante cambios en el entorno. La selección natural o artificial sobreexpresa esas diferencias leves generando una población diferenciada con respecto a la original. Por ejemplo, si queremos  perros con el pelaje cada vez más blanco sólo debemos seleccionar perros con un mayor número de manchas blancas en el pelaje, y cruzarlos para que esta característica se sobreexprese.
El darwinismo clásico se nos presenta como un mecanismo fundamental en el INICIO del proceso de especiación. Pero que sea fundamental para iniciar el proceso de especiación no quiere decir que sea el FUNDAMENTO del proceso de especiación, como veremos a continuación:

3) Tercer paso: Una vez que hemos creado una población diferenciada de la original fruto de la INTERACCIÓN con el entorno cambiante, entonces se produce el importante paso de especiación. 
Esa leve interactuación con el entorno genera una presión interna muy grande  en el organismo vivo como maquinaria funcional viva, expresado de manera prosaica, que le puede inducir cambios internos. Estos cambios internos pueden ser muy leves pero como el genoma está jerarquizado, pueden desembocar en cambios morfológicos considerables. Es el caso de los genes Hox. Como cambios muy leves en los genes Hox desembocan en cambios morfológicos profundos debido a las complejas redes de genes downstream que controlan. Como consecuencia, una leve presión del entorno puede inducir cambios leves que causan cambios morfológicos profundos debido a la jerarquización y a la interrelación de las redes internas del genoma.

4) Cuarto paso: Es el paso fundamental de la especiación. Es el paso esencial de la evolución. En este paso los individuos sufren una reorganización interna de genoma, como defiende Gould, como respuesta a esos cambios leves provocados por el entorno y que presionan al organismo vivo o a la maquinaria funcional viva. Surge, de esta manera, una nueva especie con cambios en el genoma. Para ello es necesario que el organismo vivo, el engranaje vital, INTERACTÚE levemente con el entorno cambiante, y mediante la selección, generar la presión suficiente que obligue a modificar el engranaje interno del genoma. Pueden ser cambios muy leves, pero si esos cambios tienen lugar en genes claves que controlan múltiples  redes subordinadas, entonces los cambios morfológicos externos pueden ser considerables y apreciables.
Si el darwinismo se nos presenta como un mecanismo esencial para INICIAR el proceso de creación de una nueva especie, el lamarckismo explica el paso ESENCIAL de la evolución, en el que los cambios leves que interactúan con el organismo (cambios adquiridos) inducen profundos cambios en la reestructuración interna del genoma. Los cambios se heredan.
Esto no quiere decir literalmente que los cambios adquiridos se hereden de una forma simplista causa-efecto, sino que interacciones leves con el entorno pueden ocasionar reestructuraciones internas del genoma, que no siempre responde a una relación lineal causa-efecto con la interacción leve que las indujo.
El mecanismo esencial de la especiación es claramente lamarckista. El ADN tiene la capacidad de automodificarse frente a cambios en el entorno con los que interactúa el organismo. Cambios que son adquiridos de manera darwinista, el famoso gradualismo darwinista que no deja de ser un mecanismo claramente elástico. Y aunque el darwinismo es esencial para iniciar el proceso de especiación y para la generación de nuevas especies, por sí solo  no puede soportar la totalidad del proceso de generación de nuevas especies, adentrándose en callejones sin salida de difícil argumentación lógica como veremos a continuación.

5) Quinto paso: Generalmente la reorganización interna del genoma, como en cualquier fábrica funcional, mejora la ADAPTABILIDAD de la especie al entorno cambiante. En caso de que la especie nueva tenga que competir con otras, la SELECCIÓN NATURAL que normalmente favorece al más fuerte y al mejor (es un aditivo, a veces un mejorante, que puede existir o no, que se puede expresar o no) va a potenciar y a promocionar a la nueva especie creada por estar mejor ADAPTADA. Este último paso en el proceso de especiación es claramente darwinista . El paso FINAL es claramente darwinista donde la selección natural da el toque final, el pulido final a la nueva especie creada. Tras una reorganización interna del genoma, que Darwin denominó cambios azarosos en el ADN, actúa la selección natural y favorece a las especies mejor adaptadas.
A menudo consideramos la selección natural como una espada de Damocles  que dirige la evolución. Sin embargo la realidad es muy distinta y ésta puede aparecer o no, puede expresarse o no. Generalmente se hace más patente en entornos en los que hay competencia por el alimento, por el territorio o por la existencia de depredadores. Pero en otros muchos casos las especies sufren reorganizaciones internas del genoma y la selección natural no se expresa sobre ellas, por lo que su vida se convierte en un agradable paseo y deriva  por la superficie terrestre. Con esto quiero decir que es la reorganización interna del genoma la que construye la variedad de especies planetarias y no la selección natural. La selección natural es un aditivo, generalmente un mejorante que se expresa en entornos de excesiva competencia. La función de la selección natural es dar un acabado final, un pulido final a la nueva especie y decidir su viabilidad evolutiva. Pero hay infinidad de especies a las que la selección natural no les afecta y navegan y se transforman tranquilamente sobre la faz de la Tierra, convirtiendo la evolución en una deriva errática sin rumbo ni meta conocida.


El darwinismo es un mecanismo evolutivo presente en los pasos iniciales y finales de la especiación y creación de nuevas especies. El darwinismo es fundamental para iniciar el proceso de especiación, y es fundamental para darle el toque final, el pulido final del proceso de especiación o de creación de una nueva especie. Pero el paso central y primordial es claramente lamarckista.
Este es el motivo por el cual el darwinismo es una teoría incapaz de explicar la generación de nuevas especies a través de cambios leves producidos al azar y que sobreexpresa la selección externa o natural. A este respecto, pensemos, por ejemplo, en los mecanismos de defensa de los bóvidos, los cuernos. En cualquier caso los cuernos no son resultado del gradualismo y de la selección natural. Un cuerno no es fruto de la evolución a partir de un microcuerno, unos milímetros mayor, y que suponía una clara ventaja evolutiva y de defensa respecto a sus congéneres. Unos milímetros (el gradualismo darwiniano) no suponen ninguna ventaja evolutiva. Modificaciones azarosas por cambio de una letra en el genoma no suponen ninguna ventaja evolutiva en la mayoría de los casos. Los cuernos de los bóvidos surgieron de forma abrupta y exagerada como consecuencia de un proceso profundo de reorganización interna del genoma que puede estar provocado por cambios muy simples.
Los mecanismos de creación de especies se basan en la elasticidad y en la reversibilidad, en el intercambio y en la reorganización interna del genoma de forma abrupta, y, por tanto, también en la simbiosis y en la relación. Según Lynn Margulis, la célula eucariota es resultado de la simbiosis y de la reorganización interna, de forma brusca, del ADN de tres bacterias diferentes que en un momento determinado decidieron unirse para funcionar mejor e intercambiar o unir sus genomas. Esto mismo ya sucedió en el origen de la vida, donde esta surgió del intercambio de tres tipos de reacciones REVERSIBLES básicas del grupo CHON.

Según Charles Darwin, todas las especies procedemos de una evolución gradual a partir de un antepasado común, lo cual es un argumento parcialmente cierto. Todos procedemos de un ser unicelular. Todos procedemos de un antepasado común pero esto no quiere decir que un ciempiés proceda de una araña, o viceversa. O que nosotros procedamos de una araña o de un ciempiés. Según el pensamiento de Gould, los grillos no descienden de los ciempiés, sino que son resultado de una gestión interna diferente de los genes Hox.
Durante la explosión cámbrica se produjo una explosión de creatividad de nuevas especies. Mediante la reorganización interna del genoma se crearon de forma abrupta múltiples especies animales a través de leves variaciones de la organización espacial y funcional que expresan los genes Hox. Un diseño genómico ideado o que ya estaba presente  en un antepasado común de todos nosotros del que no existen restos fósiles y que se denominó de forma virtual Urbilateria.
Los cambios leves en los genes Hox se traducían en cambios morfológicos importantes y abruptos. Esto se debe a la estructura de los genes Hox que controlan y jerarquizan grandes redes de genes auxiliares, por lo que variaciones leves en los genes Hox provocan cambios morfológicos destacables.Este diseño genómico ya estaba presente en ese antepasado común virtual llamado Urbilateria y que es responsable de la creación abrupta y no lineal de las principales familias de seres vivos como pueden ser los artrópodos, los peces o los vertebrados...

Veamos algunos ejemplos prácticos idealizados de creación de nuevas especies:

Caso 1) Supongamos que un grupo humano emigra a una zona geográfica diferente y tremendamente escarpada. Sobre ese grupo humano se produce un cambio en el entorno. La aleatoriedad genética, la diversidad genética o el azar darwiniano de cada individuo provocará que existan individuos más musculados que otros y, por tanto, más sensibles o más adaptados al medio escarpado. La selección natural actúa y sobreexpresa o acentúa esos rasgos y, como consecuencia, genera una población de individuos más propensa a la musculatura y que soportan mejor el medio escarpado. Son modificaciones muy leves pero suficientes para generar una población seleccionada y diferenciada de la original de manera leve. Esos cambios leves son suficientes para presionar internamente a la maquinaria vital. Una vez que esta población seleccionada ha interactuado con el medio, sus organismos buscarán dar una respuesta a estos cambios leves que, aunque no lo parezca, provocan una gran presión interna en el organismo vital. Como consecuencia, se producirá una reorganización interna del genoma, con la que algunos individuos nacerán de forma congénita con una mayor propensión a la musculatura, sobre todo, de las piernas. La reorganización interna del genoma no tiene por qué responder de forma lineal a una razón de causa-efecto, las redes del genoma son muy complejas y tienen efectos colaterales por lo que puede modificar la composición interna de la sangre, la producción de calcio (esqueletos más robustos) o la cantidad y la fortaleza del vello de la piel y de la cabeza. De todas maneras ha nacido una nueva "especie".  En el caso de que esta especie emigre y se traslade a otro entorno donde entre en competición con otro grupo de población y donde correr o la fortaleza muscular sea una característica a favor o necesaria, entonces la selección natural actuará y sobreexpresará  de una manera elástica y favorecerá a la nueva especie humana de las montañas. También se puede dar el caso de que un exceso de musculatura y robustez esquelética sea un inconveniente evolutivo en ese nuevo entorno, por lo que la selección natural actuará en sentido contrario. La selección natural puede actuar o no, se puede expresar o no, y juega un papel de pulido final. Generalmente se comporta como un aditivo, un mejorante aunque no siempre es así.
Esto simplemente es un ejemplo virtual o teórico de aplicación del proceso de especiación . Todos los antropólogos coinciden en que la evolución de los homínidos no se puede justificar desde el darwinismo. Los cambios evolutivos como esqueletos más gráciles y menos pesados o robustos, cráneos más redondeados y de mayor volumen, extremidades más cortas o base del cráneo adaptado al bipedismo no se pueden explicar desde el gradualismo darwinista ortodoxo, pues muchas de estas características no suponen ninguna ventaja evolutiva a efectos prácticos. Por ejemplo, la supresión del tercer molar en los humanos actuales no supone ninguna ventaja evolutiva a efectos prácticos, pero si tiene que ver con la gestión interna del genoma que provoca la especiación. La mayoría son cambios colaterales de tipo anatómico que por sí solos no suponen ventaja evolutiva alguna y son consecuencia de la regulación interna del genoma ante la presión del entorno cambiante.

La domesticación de los animales es otro caso paradigmático. Con la domesticación de los animales cambiamos el entorno de los mismos y, como consecuencia, éstos responden  con la reorganización interna del genoma. Es el caso del perro respecto del lobo o de la gallina respecto del gallo Bankiva. El resultado son individuos de mayor tamaño o de menor tamaño, pelajes más vistosos y frondosos, aumento de las crestas en el caso de las gallinas etc. Toda una ristra de cambios morfológicos notables que se desencadenan como consecuencia de la mansedumbre y de la reducción de los niveles de agresividad y de estrés. En este sentido es muy interesante el experimento llevado a cabo por Dimitri Belyaev: mediante la selección Dimitri Belyaev consiguió una población de zorro gris con un nivel muy bajo de agresividad y tolerante a la presencia humana. Como consecuencia, se redujeron los niveles de la hormona del estrés y, ante estos leves cambios de interacción con el entorno, el zorro gris siberiano respondió con la autogestión interna del genoma que provoca y se traduce en un proceso de especiación. Se produce una distensión de los rasgos físicos en general y aparecen esqueletos más gráciles, colas más frondosas, pelajes más llamativos con manchas blancas y orejas caídas. Unos cambios, una deriva que no tiene una relación aparentemente directa con los niveles bajos de hormona del estrés, sino que son cambios colaterales fruto de la interrelación interna de las redes del genoma. La mayoría de estos zorros se vendieron como mascotas por lo que no actuó sobre ellos la implacable y cruel selección de la naturaleza de tipo darwinista, en todo caso actuó la selección de los nuevos dueños y su querencia por lo ejemplares más vistosos y su existencia se tradujo en una agradable deriva por el océano de la evolución, sin rumbo conocido y disfrutando del amor y del cariño que le proporcionaban sus nuevos dueños.

Caso 2) Otro ejemplo simple y real de un proceso de especiación es el de la tolerancia a la lactosa:

La domesticación de la vaca durante el Neolítico hace aparecer en escena la leche para el consumo humano. Anteriormente el hombre del Paleolítico no toleraba la leche por no poseer la proteína que digiere la lactosa presente en la leche. Se produce un cambio en el entorno y aparece la leche.
La aleatoriedad genética o la diversidad genética provocará, a pesar de esto, que existan individuos más tolerantes, más sensibles que otros al consumo de la leche. Gradualmente y de forma darwiniana los individuos se familiarizan con el consumo de la leche y la toleran cada vez mejor un mayor número de individuos. En este caso la selección natural consecuente no es tan determinante porque el que no puede ingerir leche se puede apañar con otros alimentos, por lo que no está condenado a desaparecer, aunque los que toleran la leche tienen una ligera ventaja evolutiva.
Ante este cambio que hace interactuar al organismo con la leche, el organismo reacciona y, de forma paralela, en la población se produce un reajuste interno del genoma. Surge una nueva especie que será tolerante a la lactosa según su ADN, desde el nacimiento y de manera congénita.
En ningún caso la población europea, mayoritariamente tolerante a la lactosa, desciende de un único individuo que sufrió una mutación al azar que le permitió tolerar la lactosa, una ventaja evolutiva que provocó que se sobreexpresara por selección natural y se impusiera al resto de la población (esto sí ocurrió en el inicio del proceso de especiación).
El gen de la lactosa es fruto de la adaptación del conjunto de la población al consumo de la leche, de forma paralela y no impositiva, y por el reajuste interno del genoma.

Caso 3) Supongamos otro ejemplo virtual o teórico de especiación o de creación de una variedad, en este caso vegetal:

Se traen 10.000 olivos para plantar en Galicia durante época romana. La aleatoriedad darwiniana y la diversidad genética son fundamentales para iniciar el proceso de especiación. Entre esos olivos existirán unos levemente más resistentes que otros al frío, fruto del azar y la mezcla genética. Incluso la selección natural puede actuar y acelerar el proceso de sensibilización frente al frío, generando una población diferenciada de la original que interactúa con el frío.
Ante este hecho de presión se desencadena el proceso de especiación. El genoma busca dar una respuesta y se produce la reforma interna del genoma, creando olivos que nacerán genéticamente modificados para resistir el frío gallego. Uno de los cambios se producce en la corteza de los olivos, con cortezas más gruesas. Esta característica, grosor de la corteza, afecta colateralmente a los aceites que contiene la aceituna de los olivos gallegos y produce aceites muy aromáticos. En caso de competencia, en este caso competencia comercial, se elegirán a los olivos gallegos por sus propiedades aromáticas y se sobreexpresarán de manera elástica las variedades gallegas frente a otras variedades.

Caso 4) Otro caso es el de las bacterias resistentes a los antibióticos. Por el azar genético y la mezcolanza genética hay algunas bacterias levemente más resistentes que otras a un agente externo, en este caso un antibiótico, y sobreviven más tiempo. La selección natural hace que las diferencias se sobreexpresen de manera elástica. Y esas diferencias sobreexpresadas por selección natural provocan cambios internos en la gestión del genoma. Es la variabilidad genética la que genera leves diferencias, la selección las sobreexpresa y esa sobreexpresión genera cambios de reestructuración del ADN en el interior del genoma, generando una nueva especie o una nueva variedad de bacteria.

Es la variabilidad de unos individuos a otros, fruto de la mezcla, lo que genera leves diferencias. Esas leves diferencias se sobreexpresan mediante selección. Esas diferencias sobreexpresadas provocan cambios internos en el individuo, provocan cambios en la expresión del genoma que se traducen en cambios externos y en la aparición de una nueva especie. Con la selección los cambios externos se traducen en diferencias internas, que acaban provocando cambios de gestión de la maquinaria viva, pero para ello el organismo tiene que interactuar de forma leve con el entorno cambiante. Ante la diferencia excesiva se inicia el proceso de especiación  que implica la reestructuración interna del genoma para integrar esas diferencias o desequilibrios y al mismo tiempo generar otras diferencias y desequilibrios mayores. Lo adquirido, elasticidad por selección, se convierte en innato y pasa al genoma.


Como podemos observar el proceso de especiación es un proceso complejo con varios pasos donde se alternan mecanismos de índole darwinista  con mecanismos claramente lamarckistas, estos últimos son los esenciales o fundamentales que permanecen ocultos a la observación externa. El darwinismo es fundamental para el inicio del proceso de especiación y para su pulido final, pero esto no quiere decir que sea el mecanismo total o global del proceso de especiación. Sin darwinismo no se inicia el proceso de creación de nuevas especies, pero ello no quiere decir que abarque como teoría la totalidad del proceso de especiación, aunque sea lo único que observemos mediante los sentidos.
El darwinismo es una parcialidad que cometió el error de considerar la parte por el todo. El darwinismo es una aproximación desafinada y parcial. El lamarckismo, a pesar de ser una excesiva simplificación, también es una aproximación parcial pero que recoge la parte esencial del proceso de especiación, y por este motivo es más próximo a la verdad y explica mejor la generación de nuevas especies.
Los rasgos adquiridos de forma darwinista mediante el gradualismo y la selección natural se heredan, aunque no todo es tan inmediato y tan lineal (causa-efecto). Antes hay que sumergirse en las complicadas redes de relaciones que genera el genoma y dar con las llaves precisas que lo hagan interactuar. Como dice el sabio refrán castellano: "No ofende quien quiere sino quien puede".
El darwinismo constituye una aproximación visual al proceso de especiación. Mediante la experiencia visual elaboramos una teoría evolutiva y sólo somos capaces de observar los pasos iniciales y finales para la creación de especies, lo que nos lleva a considerar el darwinismo de forma errónea  como la teoría total  y necesaria que explica la creación de nuevas especies.
El darwinismo como teoría surgida de la observación es una ideología muy animal. Percibimos pero desconocemos. Sólo gracias al conocimiento de lo OCULTO y de lo HERMÉTICO podemos llegar a comprender los secretos de la especiación, y ese secreto es la ELASTICIDAD, la REVERSIBILIDAD , el INTERCAMBIO y la REORGANIZACIÓN  interna del genoma para la creación de nuevas especies. El tan denostado lamarckismo.
El darwinismo es una aproximación parcial, y paradójicamente  la misma imprecisión argumental sirvió para denostar al lamarckismo. La refutación del lamarckismo partió de una imprecisión interpretativa propia del lenguaje. Los cambios adquiridos no se heredan. Sin embargo, el error estriba en una total falta de sensibilidad argumental, la misma que tiene un martillo pilón. El cambio tiene que interactuar sutilmente y de forma darwiniana con el individuo, algo que no ocurre si le cortamos de forma traumática la cola a un ratón. A veces incluso el uso continuado no provoca interacción con el organismo.
En la última parte del proceso de especiación también existe selección natural sobre cambios internos del ADN. Esta parcialidad inicial y final es la que Darwin asumió como un todo, suprimiendo los pasos intermedios no observables.
El gradualismo darwiniano no deja de ser una concesión a la elasticidad lamarckista y a la lentitud. Según el efecto Balwin, lo aprendido (elasticidad) se convierte en innato (elasticidad también). La selección natural es un acelerante  que exagera, por lo que también es elasticidad pues aumenta la flexibilidad de un rasgo. No hay proceso más elástico que el gradualismo y la selección natural. Cuando queremos estirar un rasgo y potenciarlo entonces recurrimos a la selección, por lo que es un proceso claramente elástico.
El invento darwiniano de las mutaciones azarosas es fruto del desconocimiento, y la tesis de la selección natural es fruto de la observación o de la percepción. El darwinismo es fruto de la percepción, de un viaje por el mundo en el Beagle. Es una ideología propia de animales. La ley del más fuerte.
La verdadera ideología surge del conocimiento especulativo y no tanto de la experiencia visual. A través del conocimiento especulativo nos daríamos cuenta de que la elasticidad es la base de la creación.
El lamarckismo y el darwinismo fueron víctimas de los errores y de las imprecisiones semánticas y sintácticas del lenguaje como consecuencia de la inexactitud del lenguaje para manipular y elaborar argumentos. Acaso el gradualismo de la selección natural no implica cierta elasticidad evolutiva.
La misma imprecisión semántica e interpretativa del darwinismo que disfraza la elasticidad fue utilizada para denostar el lamarckismo. Se refutó el lamarckismo con una sensibilidad de martillo pilón (sic Javier Sampedro), una burda aproximación para rechazar que los cambios adquiridos no son heredables.
Tanto en el lamarckismo como en el darwinismo subyace la elasticidad, y tanto en el lamarckismo como en el darwinismo subyacen los cambios en el adn, en un caso mutaciones al azar de letras del adn y en otro caso la reorganización intencionada del genoma. Simplemente es un error de aproximación mediante el lenguaje. Lamarckismo y darwinismo intentarían expresar lo mismo pero es un cuestión de matices de orden dialéctico.
Tanto el lamarckismo como el darwinismo se basan en cambios en el ADN, en un caso mutaciones al azar y en otro caso reorganización interna del genoma, y en elasticidad, en un caso en forma de selección natural que es una manera de sobreexpresar y aumentar o disminuir un rasgo, en el otro caso en forma de rasgos adquiridos mediante el uso o la práctica, que también es una forma de elasticidad. La diferencia estriba a la hora de ordenar y abstraer los conceptos.
Charles Darwin basó su teoría en el paso inicial y en el final de la evolución pero suprimió por desconocimiento el paso intermedio. Si conozco el paso inicial y el final completo todo el proceso, pero paradójicamente existía un paso intermedio. Es por este motivo que el darwinismo es una teoría que falla a la hora de aplicarlo a la realidad.
Los cambios que interactúan con el organismo y crean diferencias inducen respuestas internas del genoma. Cortarle la cola a una jirafa  o ponerle un collar a un zorro gris no supone ningún tipo de interacción con el sistema y no induce cambios internos. Ergo los cambios no se heredan y Lamarck no tenía razón.
Selección y lamarckismo son fenómenos que se complementan en la generación de nuevas especies y esto explica por qué a menudo los argumentos lamarckistas y los argumentos darwinistas se confunden y se mezclan en la dialéctica del debate evolucionista.


El arte y la creación





El arte es elasticidad. Cuando afirmamos que una persona derrocha arte por los poros es porque es una persona muy elástica o muy habilidosa.
Somos adictos a la elasticidad, nos encanta el orden. El orden es divino y rechazamos el desorden y el caos, pero el desorden también es bello aunque nos produzca rechazo. Lo plástico es bello ¿Quién no se ha quedado maravillado con la belleza caótica de luces y carteles publicitarios en las calles de Nueva York, o en las fiestas locales o con los disfraces de Carnaval.
La evolución del arte en general, pero sobre todo de la pintura, es un camino ascendente hacia la perfección, hacia la elasticidad, cuanto más realista era un dibujo más elasticidad y más habilidades pictóricas demostraba el autor del mismo, y más se cotizaban sus cuadros. Partimos de la rigidez de las pinturas medievales para llegar a la perspectiva y al movimiento que caracterizan las composiciones del Barroco. Con la contemporaneidad se inicia un camino de descenso hacia la plasticidad, hacia el desorden y la descomposición como única salida rupturista con lo anterior. Se valora la plasticidad como valor artístico aunque la primera impresión sea de rechazo.

Cuando realizamos un dibujo y se lo mostramos a alguien, inmediatamente su elasticidad cerebral en la que fuimos creados se muestra implacable, y si el dibujo adolece de pocas habilidades, falta de soltura o rigidez, falta de fluidez, automáticamente nos provocará rechazo mental y nuestras críticas serán despiadadas. Diremos que el autor es un mal dibujante y que el dibujo es "feo" o "malo". Sin embargo, con el paso del tiempo, cuando ese rechazo inicial se diluye y se desprede de él, será un dibujo que tendrá un valor intrínseco desde un punto de vista plástico, aunque nulo valor artístico como habilidad pictórica desde un punto de vista elástico.

A Pablo Picasso le gustaba la descomposición, la deformidad, lo grotesco, lo plástico. Le encantaban los dibujos de los niños carentes todavía de las habilidades elásticas fruto de la práctica y de la experiencia vital. Le encantaban los dibujos de la gente que no sabe dibujar ¿Cuántas veces hemos oído ante un cuadro de Picasso el comentario "eso lo hago yo"?. Pero Picasso en sus inicios de aprendizaje como pintor era un gran dibujante clásico, un gran dibujante elástico, y sus dibujos eran admirados por sus habilidades innatas. Es por este motivo que en sus dibujos plásticos y aberrantes subyacen sus habilidades pictóricas y los impregnaba de su elasticidad innata  como buen artista, otorgándole fluidez, habilidad, riqueza y armonía al conjunto. Por eso cuando nos muestran un dibujo de Picasso percibimos elasticidad subyacente dentro de la plasticidad aberrante, y a nuestro cerebro no le produce rechazo. A nuestro cerebro le gusta y no decimos que es "feo" o "malo". Decimos que es una obra de arte de gran plasticidad.

Cuando lo plástico con el paso del tiempo se despoja de la estupidez que lo generó y que nos provoca rechazo inicial, pasa a ser algo plástico con un valor artístico intrínseco, y que ya no genera rechazo. Generalmente lo plástico es muy energético frente a lo elástico que es más moderado pues requiere moldeabilidad y perfeccionamiento. Conocer estos mecanismos mentales, estas trampas mentales, son fundamentales para transitar por el mundo de las modas, sobre todo, de la moda textil, donde lo viejo nos produce un profundo rechazo, para a continuación ponerse de moda y producirnos una gran admiración.

La moda fue un camino hacia la perfección, por lo que lo anterior, lo menos perfecto nos producía rechazo. Pero en el momento en que nos bajamos del caballo competitivo de la elasticidad, lo anterior tiene un valor plástico intrínseco, que ya no provoca rechazo y que nos parece de una belleza plástica admirable. Generalmente lo elástico, la perfección, es divina, pero puede caer en el pecado de la simplicidad excesiva en su camino agotador de pulir y pulir más y más, y caer en el aburrimiento o el minimalismo. Lo plástico puede ser tendente a lo contrario, a lo reiterado, a lo recargado y al disfraz fruto de conductas divertidas y erráticas. Asociamos lo plástico con el divertimento y con lo popular.

En el mundo de la danza se observa muy bien la confrontación entre el mundo elástico y el mundo plástico. La danza clásica es perfección, es elasticidad y adolece de una excesiva contención y rigidez. La danza contemporánea es aberración, es soltura, es descomposición y adolece de incomprensión mental.

En arquitectura, la chapuza es plasticidad, pues a veces la plasticidad da hostias como panes, pero el caos puede ser bello. Es nuestra elasticidad cerebral en la que fuimos creados la que rechaza la chapuza y la que la califica con adjetivos con connotaciones despectivas. Alabamos el orden, el diseño nos parece divino. Pero cuando la chapuza  se desprende de la estupidez que la generó y el efecto rechazo se diluye pasa a ser algo plástico, con valor plástico. Muchas veces se nos traslada que el barroco es un estilo arquitectónico o artístico que se caracteriza por una profusión excesiva de ornamentación, pero la enseñanza real consiste en traer el caos al orden, dominar la plasticidad desde la elasticidad, como el bastón de Thoth que domina a la serpiente.
La querencia por un orden excesivo nos puede convertir en excesivamente esclavos de la elasticidad y conducirnos a una rigidez que limita funcionalmente. En cambio desde la plasticidad podemos soltarnos más, liberarnos de las ataduras mentales y llegar a soluciones más óptimas funcionalmente.
Un arquitecto tiene que saber moverse con soltura entre el mundo plástico y el mundo elástico para saber generar cultura. Este saber es necesario para conocer, identificar y generar los procesos culturales. En este sentido podemos afirmar que la arquitectura es gestión, desde la plasticidad o desde la elasticidad, y por consiguiente o en consecuencia se debería englobar la arquitectura vernacular en la gestión y no englobar la gestión dentro de la arquitectura vernacular.




lunes, 5 de marzo de 2018

Os segredos dos petróglifos galegos





A presente entrada sobre os petróglifos galegos non pretende ser un estudio das características formais e simplemente descritivas dos diferentes tipos de petróglifos que podemos atopar en Galicia, xa sexan circulares, espirais, labirintos, zoomorfos, antropomorfos, armas, etc...
Si pretende, pola contra, afondar no significado oculto dos petróglifos, sobre todo daqueles máis abstractos como poden ser as espirais, as formas circulares e os labirintos. Estos últimos atópanse en rochas relativamente agochadas querendo indicar que atesouran un maior significado simbólico e esotérico, tan só ó alcance dos iniciados.
A abstracción preséntase, xa que logo, como a ferramenta perfecta para coñecer o oculto, para viaxar máis alá da Física e introducirnos de cheo no mundo da Metafísica e da especulación sobre a orixe do Universo. A través do debuxo, da xeometría e do deseño podemos achegarnos ó mundo da creación e da orixe das cousas, pois son actividades que comparten paralelismos e analoxías.

Os petróglifos (círculos, espirais e labirintos) representan as cosmogonías primixenias a partir das cales se inicia o relato da creación. A cronoloxía dos petróglifos abarca aproximadamente entre o 2.500 a.C e o 2.000 a.C, e parecen ter unha orixe africana ou polo menos recoller todo o saber e o coñecemento do mundo mediterráneo-africano nesa época, e como non, os avanzados coñecementos cosmográficos do Antigo Exipto como depositario do saber ancestral de África occidental.
Para comprender o significado simbólico e cosmogónico dos petróglifos temos que coñecer e facer alusión as diferentes cosmogonías sobre a creación dos antigos exipcios, particularmente a interesante cosmogonía Hermopolitana do Antigo Exipto.
Segundo o mito da creación que recolle a cosmogonía Hermopolitana, ó principio imperaba o caos, a desorde, simbolizada por un océano primixenio chamado Nun, que en lingua semítica quere dicir serpe. No Nun englóbanse todas as formas de existencia. O Nun, en forma de serpe, enróscase na vara do deus Thoth (mensaxeiro dos deuses e deus do coñecemento), que como demiurgo da creación co seu bastón coa serpe enroscada vai dando forma ó Universo.
Thoth era o deus de Hermópolis, e foi adoptado polos gregos coma Hermes Trismegisto co seu característico caduceo con duas serpes enroladas a unha vara, que tamén herdaría Esculapio como deus da mediciña para os romanos.
Tamén era unha serpe a malévola Apofis da mitoloxía exipcia. Apofis residía no océano e na escuridade, encarnaba o caos e tiña como función interromper o percorrido da barca de Osiris cara o inframundo, occidente, o Duat, e romper coa orde cósmica (Maat). Apofis representaba o mal, o mundo plástico, pero xamais sería destruida pois a súa existencia e o seu antagonismo eran necesarios para que o ben, o mundo elástico, fora posible. Apofis era chamada despectivamente "a tripa intestinal".
O Nun, o caos líquido primixenio propio da pre-creación personificábase na cosmogonía Hermopolitana en oito deidades primordiais chamadas "as almas de Thoth". Estas deidades distribuidas en parellas masculinas e femininas eran:

-Nun e Naunet que representaban o océano primordial e o caos.
-Heh e Heket que representaban o espacio infinito e ilimitado
-Kuk e Kauket  que representaban as tebras e a escuridade 
-Nia e Niat  que representaban a vida, "o que se separa", o vacío

A partir de ese líquido primixenio chamado Nun, xorde un montículo de terra que culmina o acto creativo enxendrando un ovo, o chamado ovo cósmico da creación, do cal xurdirá o sol.







Se nos fixamos ben na maioría dos petróglifos circulares galegos altérnanse formas circulares a modo de rosca, espiral ou serpe, con un ou varios elementos axiais que parten do centro, a modo de recta ou rectas.

A recta simboliza a vara de Thoth-Hermes (demiurgo da creación) e o labirinto simboliza a serpe primixenia do Nun que se enrosca na vara.
A recta simboliza a orde cósmica Maat e o labirinto simboliza o caos.
A recta simboliza o mundo elástico e o labirinto simboliza o mundo plástico.
A recta simboliza a construción e o labirinto simboliza a destrución.
A recta simboliza o particular e o labirinto simboliza o ondulatorio.

A creación, o Universo, preséntase polo tanto como unha dicotomía entre dous mundos a través dos cales se expresa a Natureza según a ciencia hermética, por un lado o mundo plástico (a materia escura, a enerxía escura, a nada) e por outro lado o mundo elástico (a materia).
Alternado curvas e rectas podemos xerar calquera figura xeométrica ou iconográfica. Se predominan as curvas caracterizarase por ser un debuxo de gran plasticidade, e se predominan as rectas caracterizarase por ser un debuxo de gran elasticidade, un debuxo ordeado.

Esta sospeitosa dualidade tamén a observamos no deus americano Quetzalcoatl ou serpe emplumada, deus dual da Creación, onde a serpe representa o mundo plástico e escuro, e as plumas representan o divino e espiritual, o mundo elástico e a luz. Quetzalcoatl representa o erro e a perfección ao mesmo tempo.

No mito de Adán y Eva, a serpe enroscada na árbore do coñecemento do ben e do mal representa o coñecemento do saber oculto.

Este simbolismo tamén foi herdado con posterioridade pola masonería, onde a escuadra representa a recta e a orde (o mundo elástico), e o compás representa a curva, o mundo plástico ou a desorde.

O mesmo modelo dual primixenio tamén o atopamos nas antigas relixións das tribos do Paleolítico, como poden ser os onas ou selknam da Patagonia, onde na súa primitiva relixión básicamente rivalizaban unha deidade da orde e da creación que representaba o ben, e unha deidade da desorde, o caos e a destrución que representaba o mal.

Outra figura representativa dos petróglifos  galegos é o cervo. O cervo era un animal totémico que atesouraba unha fonda carga simbólica pola súa maxestuosa cornamenta. Os mecanismos de defensa dos animais sempre despertaron unha grande fascinación na Antigüidade, en tanto que trascendían á propia existencia particular do animal e á vida, para convertérense simplemente en elasticidade cuántica ou deseño intelixente, onde e coma no caso da actividade dos arquitectos e proxectistas, o futuro tiña a capacidade e a posibilidade de modificar o pasado, dando testimonio da omnisciencia e trascendencia de deus.






Por último, en canto as representacións de armas nos petróglifos galegos poden simbolizar a guerra e a destrución, o caos, e polo tanto, o mundo plástico, acadando connotacións cosmográficas. Tamén hai que ter en conta que nas datas de elaboración dos petróglifos tiveron lugar a chegada de xentes indoeuropeas ata Galicia, xentes guerreiras que trouxeron o carro, o cabalo e as armas de metal, polo que estos petróglifos poden ter un significado de primixenio reporterismo gráfico.

Resumindo, con curvas, rectas e puntos, pódese crear todo un Universo, coma no caso dos petróglifos galegos.

Ás veces as periferias atesouran as esencias.

 




lunes, 1 de mayo de 2017

El vacío y la nada




Cuando pensamos o imaginamos la nada solemos compararlo con el vacío absoluto, el vacío propiamente dicho, pero ese vacío es algo realmente complejo, es algo que existe.

El vacío es elasticidad, es algo lleno de elasticidad. Lo que nosotros consideramos la nada es vacío, y es algo que existe. Debemos considerar, por tanto, la nada como lo contrapuesto de lo que existe. La nada sería entonces aquello que no existe. La nada es vacío que no existe y, por tanto, fluctúa, que no vibra. La nada es lo plástico, la energía oscura, la nada es vacío lleno de plasticidad frente a la existencia que es vacío lleno de elasticidad. La existencia es la elasticidad y la nada es la no existencia, o lo que es lo mismo, la plasticidad. 

En la nada no hay ni espacio ni tiempo, características propias de la elasticidad. Tanto lo que existe (algo) como la nada son ambos "vacíos" pero "vacíos" con propiedades diferentes, el "algo" es vacío elástico y la "nada" es vacío plástico. Como consecuencia, tanto la nada como lo existente son "algo" en ambos casos. La nada por ser la contraposición de lo existente. Uno es vacío que existe y el otro es vacío que no existe y, por tanto, fluctúa o fluye aunque no vibra.

Solemos asociar la nada como la ausencia absoluta de todo, pero es esta misma ausencia de todo lo que justifica que sea algo. Es su contraposición a lo existente lo que justifica que sea algo también. La ausencia de espacio y de tiempo provoca que la nada fluya o fluctúe y que no vibre. Imaginemos que colocamos una silla en un trozo de vacío, la silla permanece y existe porque la silla es elasticidad. Supongamos ahora que colocamos la silla en un "trozo" de nada, entonces la silla se desharía como la miel, no existiría porque no hay ni espacio ni tiempo, ni elasticidad. La nada por su naturaleza plástica no se puede expresar de forma matemática.

Ahora que hemos entendido qué es la nada vamos a hacer un esfuerzo por visualizar cómo se engendró el Universo, lo existente a partir de la nada:

Imaginemos la nada como un vacío en forma de fluido plástico y oscuro que fluye. En la nada no hay vibraciones, simplemente fluye. Esas fluctuaciones provocan que se generen vacíos o burbujas, discontinuidades, zonas de mayor intensidad y zonas de menor intensidad. Entonces la nada aprovecha estas discontinuidades o "huecos" y se "deshilacha" por decirlo de forma prosaica, y esos vacíos o burbujas se llenan de elasticidad. Hemos creado una burbuja. Hemos creado vacío lleno de elasticidad.

En una fluctuación posterior, la nada, muy energética, vuelve a fluir y comprime esa burbuja llena de elasticidad caótica, la comprime y estalla generando el espacio y el tiempo, generando el Universo, lo existente. La existencia es elasticidad comprimida. Todo lo que existe es elástico.

¿Y por qué la materia y la anti-materia no se anularon? Porque la elasticidad cuántica siempre construye, y el futuro tiene la capacidad de modificar el pasado o el presente, e inclinar la balanza del lado de la materia.

Estamos construidos de vacío elástico. Somos elasticidad arrejuntada.


CONCLUSIÓN: No debemos imaginar el vacío-nada como algo rígido y estático, el vacío-nada es algo heterogéneo en constante movimiento, con anomalías, con discontinuidades y con diferentes propiedades que se contraponen. El vacío-nada fluye como el agua.


Consideramos la nada como algo isótropo y homogéneo, pero la nada fluye, se deshilacha, se comprime y se extrusiona, y sigue siendo nada pero con otras propiedades. El Big Bang y la inflación cósmica son una extrusión originada por las flatulencias de la nada.
Aunque en un recinto no exista "nada", ese recinto puede tener propiedades, por tanto, aunque en el vacío y en la nada no exista "nada", éstos pueden tener propiedades e incluso ser propiedades diferentes. En la nada no hay nada pero tiene propiedades plasticosas. En el vacío no hay nada pero tiene propiedades elasticosas. Como consecuencia, somos fruto de las fluctuaciones y de las flatulencias de la nada, que en determinadas ocasiones tiene propiedades elásticas.
Las interacciones en el mundo de las tres dimensiones son consecuencia de las interacciones de las propiedades del vacío. El vacío, el espacio-tiempo, es como un tejido elástico fruto de una extrusión, similar al proceso de transformación del lino o al proceso de fabricación de los ladrillos. Las propiedades físicas que surgen de hilar un tejido no se pueden extrapolar a las propiedades físicas de las fibras microscópicas que componen ese tejido. Es una relación similar a la que existe entre  la mecánica cuántica y la relatividad general. Si observamos un tejido al microscopio veríamos una realidad caótica y desordenada de fibras microscópicas de sección inapreciable y trayectoria errática, una realidad de difícil comprensión que en conjunto da lugar a un tejido con unas propiedades físicas claras, mensurables, apreciables por los sentidos y totalmente diferentes a la realidad microcópica. Es la teoría de las realidades emergentes, donde a partir de un sustrato previo se genera una realidad diferente, y aunque una surge de la otra es difícil establecer relaciones entre ellas. Exactamente lo mismo ocurre entre la mecánica cuántica y la relatividad general. Sin embargo, sí existe una relación entre ambas:

Dado que las matemáticas son la abstracción de la elasticidad, lo que unifica a la mecánica cuántica con la relatividad general es la mera expresión matemática de sus respectivas fórmulas, pues en ambos casos se expresa elasticidad, y es esa elasticidad común a partir de la cual una se construye sobre la otra. Si en un entorno elástico 4-2=2, en un entorno plástico 4-2=1.5, por lo que las matemáticas no serían viables porque no hay elasticidad, hay caos y deformidad.

La dualidad onda-partícula es lo que permite que el futuro modifique el pasado y tener un cosmos en tres dimensiones viable. Según la mecánica cuántica el futuro puede modificar el pasado, y es por este motivo que la mecánica cuántica sea tan esquiva a la simple observación lineal de la Física clásica, porque son sus secretos.
El tejido espacio-tiempo que genera la mecánica cuántica es un tejido mágico que permite que el futuro modifique el pasado, del mismo modo que un arquitecto viaja al futuro para proyectar de forma viable un edificio, como representa el dios Jano, capaz de ver y de viajar al mismo tiempo al pasado y al futuro para tomar la decisión correcta en el presente.

El cosmos, el universo es fruto de una flatulencia de la nada durante su tránsito intestinal y plástico, en el cual se deshilacha y genera vacío sin extrusionar.  La nada es como la malévola serpiente Apofis de la mitología egipcia que era llamada despectivamente Nepai, la que es como una tripa intestinal. El big bang es un gran extrusión. La generación del cosmos es similar al proceso de producción del lino o a la extrusión para la fabricación de ladrillos.
 
 
 
 
La gravedad la genera la extrusión. Podemos establecer una escala gradual y escalonada desde la plasticidad más absoluta, la nada y el caos, hasta la elasticidad más absoluta, la materia y la luz. En esa escala la materia oscura ocuparía un puesto intermedio. Sería elasticidad extrusionada, y por tanto con gravedad, pero con un alto grado de plasticidad. La materia oscura sería elasticidad plasticosa, y por eso es oscura pero con gravedad porque está extrusionada. 
 
Cuando algo se autoconfina como recuerdo de una extrusión primigenia estamos convirtiendo algo plástico en algo elástico. La elasticidad es como si la energía estuviera metida en cajas, en compartimentos imaginarios, y cuando se rompen esas cajas entonces el material plastifica según la curva de deformación del mismo. Y para terminar, la elasticidad siempre busca la relación. La extrusión convierte la infinitud divergente en infinitud convergente (elasticidad), cuando el cero y el infinito son lo mismo, y entonces aparece la materialidad, la fractalidad, la construcción, la definición, el contacto y la relación, las geometrías de Möbius y de Calabi-Yau, la infinitud confinada, la fractalidad en una palabra, pero sigue siendo ¿nada? quizás que se mueve en otra dirección o sentido. Todo lo que diverge acaba generando convergencias de la misma manera que cuando amasamos masa de pan se forman burbujas. La construcción, la fractalidad y la elasticidad es infinitud (nada) que converge como si estuviera atrapada (extrusión) y entonces surge la relación. Las reacciones químicas reversibles  también son una infinitud, un bucle sin fin, que converge y por eso generan relación durante unos instantes y permiten la construcción de seres vivos. En la nada (infinitud) no hay nada pero tiene propiedades o comportamientos que la definen y del mismo modo que diverge por su naturaleza infinita, la propia divergencia genera convergencias (construcción). La nada puede ser divergente o convergente. Atendiendo a lo anterior la plasticidad sería infinitud divergente y la elasticidad sería también infinitud (nada) pero convergente (extrusión), y por eso la fractalidad, la elasticidad y la construcción son conceptos equivalentes. Estamos hechos de nada, de la infinitud, pero de infinitud que converge. Somos hijos de la infinitud y sus fluctuaciones. La divergencia acaba generando convergencias. Al final el universo es una suerte de equilibrio entre la infinitud divergente y la infinitud convergente como si la infinitud poseyera como propiedad un sentido de la direccionalidad de tal modo que puede ir en una dirección o en otra generando bolsas de contrarios que se comprimen y estallan. Cuando la infinitud diverge a veces cambia de sentido y entonces la infinitud converge y genera una burbuja que se infla sin fin y que es nuevamente oprimida por la infinitud divergente hasta que estalla. La finitud surge del choque o equilibrio entre la infinitud divergente y la infinitud convergente.

Las similitudes entre la mecánica cuántica y la relatividad general es la misma que existe entre una flor de algodón y un pantalón vaquero. Si echamos un ojo al microscopio de un tejido de mezclilla veríamos un mundo caótico de fibras con un comportamiento errático y formas caprichosas difícilmente organizables. Sin embargo, el tejido resultante tiene unas cualidades simples y ordenadas, observables, mensurables y fácilmente comprensibles. Si lo extrapolamos, es la misma relación que existe entre la mecánica cuántica y la relatividad general.
Las matemáticas son una abstracción de la elasticidad y de la recta y de la geometría. El teorema de Pitágoras es elasticidad. Una recta, un triángulo son elasticidad. El mundo plástico, caótico y errático, no se puede expresar de manera matemática porque es impredecible y cambiante. Las fórmulas de la mecánica cuántica y de la relatividad general expresan elasticidad, luego lo que une a la mecánica cuántica y a la relatividad general es la mera expresión matemática de sus respectivas fórmulas, pues en ambos casos denotan elasticidad. 
Según la ciencia hermética todo lo que está arriba está abajo. Las proporciones de elasticidad y de plasticidad que componen el cosmos también se extrapolan a las criaturas animadas. Por ejemplo, un cuervo es un animal con grandes cantidades de plasticidad, cercano a la energía oscura y a la materia oscura. En cambio, un ruiseñor es un animal de gran elasticidad por su gran virtuosismo canoro. Lo mismo ocurre en las personas, hay personas con mayor grado de plasticidad unas respecto de otras, y ya sabemos que nosotros somos adictos a la elasticidad y, por tanto, muy crueles. Una serpiente con su veneno es un animal de gran plasticidad, y por eso simbolizaba la plasticidad en las cultura egipcia a la que había que dominar con la recta y con la vara que representaba la elasticidad creadora.
La dualidad onda-partícula permite que nos abstraigamos y nos descompongamos  en ondas o vibraciones  y "viajemos" a "zonas" elásticas y plásticas del universo. También podemos viajar al futuro y con esa información podemos gestionar la transformación interna del genoma. Los mecanismos de defensa de los animales se explicarían de esta manera. Esta enseñanza nos la transmite el dios Jano, patrón de los arquitectos, que es capaz de viajar al pasado y al futuro para tomar buenas decisiones en el presente. Un consejo, mejor vivir en la moderación y no tomar demasiado impulso, no vaya a ser que visitemos "zonas" no deseadas del universo, plastifiquemos y desaparezcamos.
 

 
La filonzana del entroido ottanese y la filandorra del entroido zamorano tejen el hilo de la vida pero también lo pueden cortar en cualquier momento. El filandón era una actividad de carácter femenino altamente iniciática, mientras que la arquitectura y la construcción eran las actividades masculinas de carácter iniciático.


© Marcos Castro Vilas, arquitecto




lunes, 17 de abril de 2017

El origen de las glaciaciones y la bomba de calor o de frío






Es una idea muy extendida y muy popular que las glaciaciones fueron provocadas por el impacto de un meteorito o por el desplazamiento del eje de rotación de la Tierra. Sin embargo, el origen de las glaciaciones hay que buscarlo o tiene que ver con una asimetría geográfica, es un problema de geometría. El causante de las glaciaciones es la existencia del océano Atlántico. 

El océano Atlántico es el mecanismo intermediario de las covecciones de temperatura del planeta. La atmósfera con sus capas de aire constituye un sistema cerrado parecido a un invernadero en el que se producen fuertes convecciones de temperatura, generando zonas más frías y zonas más cálidas.

Con el cambio climático y el aumento de la temperatura también se produce un aumento progresivo de la fuerza de las convecciones tanto en el medio aire como en el medio agua. El océano Atlántico se convierte en un poderoso transportador o convector de la temperatura del planeta. A través del océano Atlántico se transporta calor y se transporta frío, y esta circulación es más agresiva a medida que aumenta el cambio climático.

El Ártico  es un auténtico regulador del clima a nivel planetario. La superficie de deshielo del Ártico determina el clima a nivel planetario. Se debe de calcular la superficie de deshielo óptima para que el clima planetario esté en equilibrio. Grandes diferencias de superficie de hielo entre el verano y el invierno provocan grandes desequilibrios. Existe una superficie de equilibrio para que el clima planetario sea relativamente estable.

Con el cambio climático y el deshielo del Ártico en verano modificamos considerablemente la superficie de deshielo estable y aumentamos de forma agresiva las convecciones de frío y de calor a nivel planetario, creando climas inestables y de difícil predicción. Lo que comúnmente se dice que el tiempo está loco o revuelto.

Con el aumento de la temperatura debido al cambio climático, el Ártico se va a descongelar completamente en verano, aportando frío al sistema de convección, pero por su situación geográfica el Ártico siempre se va a congelar en invierno, aportando también frío al sistema, con lo cual el Ártico se convertirá en una auténtica bomba de frío para el planeta.

Con el sucesivo deshielo y congelación del Ártico estaremos bombeando ingentes cantidades de frío procedente del espacio exterior al planeta Tierra, perdiendo el calor acumulado en los océanos y aumentando la posibilidad de una nueva glaciación. El Ártico estaría bombeando frío del espacio exterior al interior de la atmósfera. Las covecciones de frío y de calor sería brutales, provocando climas de alta variabilidad y de alta inestabilidad, podrá hacer calor en invierno y frío en primavera o verano.

Con el paso del tiempo el sistema atmósfera-océanos iría perdiendo el calor acumulado en los océanos debido a la radiación solar y la Tierra entraría progresivamente en un proceso de glaciación.

Determinar la superficie de equilibrio en el deshielo del Ártico es fundamental para conseguir climas de comportamiento regular y estable, y altamente predecibles en el tiempo. Hay que evitar las diferencias bruscas entre la superficie de deshielo en verano y la superfice de congelación en invierno, que es lo que acontece en la actualidad.




 
"...habría que averiguar cuál sería la temperatura media de la Tierra según su distancia al sol, si ésta tiende a calentarse o a enfriarse, pues resulta obvio que el deshielo anual del Ártico y la existencia del océano Atlántico induce o crea un frágil equilibrio convectivo de naturaleza pendular que explica las glaciaciones según el siguiente patrón; la Tierra tiende a calentarse para alcanzar su temperatura natural en relación al sol, el calor destruye el hielo del Ártico y, como consecuencia, empezamos a absorber frío del exterior por el polo y a extenderlo por el planeta por convección oceánica, puesto que la capa anual permanente de hielo en el Ártico , contra todo pronóstico, nos protege del frío exterior mientras que el hielo de la Antártida por ser continental no genera tantas convecciones marinas...El comportamiento pendular del clima es una cuestión de geometría que depende de la disposición de las masas oceánicas y de los continentes así como de la superficie de congelación y de deshielo del polo Ártico..."
 
"...la situación natural de la Tierra es que no exista el casquete polar en el Ártico durante la época estival pero él nos protege y sin él y con el océano Atlántico captaríamos más frío del espacio exterior, enfriando la temperatura global de la Tierra y llevándonos a una nueva glaciación en un proceso pendular..." "...la cuestión está en el tamaño de superficie que se congela y se descongela cada año en el Ártico, y así y contra todo pronóstico, puede aumentar la capa de hielo invernal y aumentar también la superficie de descongelación estival en términos absolutos en el proceso de captación de frío". 
 
A menudo se piensa que la extensión del hielo glaciar seguía un patrón concéntrico desde el polo Ártico pero más bien era un patrón convectivo, inducido por el océano Atlántico, que se extendía o se desparramaba como una lengua de frío hasta las costas del norte de Galicia y que, sin embargo, estaba mucho más retraído en Europa del Este y Central con temperaturas mucho más cálidas. En este sentido existen paisajes de origen glacial en la Serra da Capelada, en el monte Xalo, en el monte da Ruña y montes do Castelo en la provincia de A Coruña. 
 
El origen de las glaciaciones estriba en que el polo Norte sea un océano que convierte el clima en algo inestable y convectivo, que se derrite y que se congela. No ocurre lo mismo en la Antártida, cuya naturaleza continental la hace mucho más estable climatológicamente hablando. La pervivencia del casquete polar nos protegía del frío durante los meses de septiembre-diciembre. Su ausencia provoca una mayor inoculación de frío desde el espacio exterior durante los meses de septiembre-diciembre, cuando ya estará nuevamente constituído, con sus dimensiones más o menos habituales. Durante ese lapso de tiempo, el frío estará diseminándose por convección a través de la atmósfera y las aguas del océano Atlántico y aumentando el desequilibrio pendular entre las masas de frío y las masas de calor como origen de las glaciaciones. Ese es el quid de las glaciaciones que nada tienen que ver con un desplazamiento del eje de la Tierra o de su campo magnético.
 
Si en el Ártico existiera otro continente como la Antártida el clima de la Tierra sería mucho más estable y menos pendular y por tanto no existirían las glaciaciones.
 





 
Nota: Anticiclón se produce cuando la masa de calor gana a la masa de frío y se produce un globo ascendente que aumenta la presión. Borrasca se produce cuando la masa de frío predomina sobre la masa de calor y se produce un vórtice o remolino descendente que disminuye la presión.
 
 
© Marcos Castro Vilas, arquitecto



sábado, 1 de abril de 2017

Cristóbal Colón e Isaac Newton; las Profecías y la Física Cuántica






Una de las conclusiones más sorprendentes del experimento de la doble rendija, de la física cuántica, es que observaciones realizadas en el futuro de una partícula pueden modificar su historia pasada, y obligarla a elegir un camino u otro entre una multitud de probabilidades.

Hasta el momento la física clásica nos había enseñado que el pasado existía como una serie bien definida de acontecimientos, pero en el mundo de la elasticidad cuántica todo cambia, y el futuro puede modificar el pasado. En cierta medida es lo lógico, ¿no creen?.

Según la física cuántica, el universo no tiene un solo pasado o una historia única. Que el pasado no tenga forma definida significa que las observaciones que hacemos de un sistema en el presente también afectan a su pasado.

Según el "experimento de elección retardada", llevado a cabo por el físico John Wheeler, el camino que toma cada partícula, es decir, su pasado, es determinado en su futuro, mucho después de que la partícula haya atravesado las rendijas, y presumiblemente haya tenido que decidir si pasa sólo por una rendija, y no produce interferencias, o por ambas rendijas y sí produce interferencias.

El Universo no tiene una sola historia sino todas las historias posibles, cada una con su propia probabilidad, y que nuestras observaciones futuras de su estado actual afectan a su pasado y determinan las diferentes historias del universo, tal como las observaciones efectuadas sobre partículas en el experimento de la doble rendija afectan al pasado de las partículas.

Este concepto ya era manejado de forma intuitiva en la Antigua Roma. Según los romanos, el dios Jano, patrón de los arquitectos y los proyectistas, tenía la capacidad de visualizar simultáneamente el pasado y el futuro y así obrar de manera inteligente en el presente. Es el origen del concepto de diseño inteligente.

Pensemos en un arquitecto que está trabajando en el proyecto de un edificio. El arquitecto tiene la capacidad de viajar al futuro y visualizar los posibles problemas que se puedan presentar, como, por ejemplo, la presencia de lluvia. Como consecuencia, modifica el pasado del edificio y planifica una cubierta  impermeabilizada. Cuando llueva en el futuro ese edificio funcionará correctamente. Es el diseño inteligente, según el cual, el futuro modifica el pasado, y cuando el futuro sea presente todo tiene un discurso lógico y coherente según la física clásica.

Este concepto novedoso de la elasticidad cuántica se observa muy bien en los mecanismos de defensa de los seres vivos, pensemos en los cuernos de los bóvidos, en los pinchos de algunas plantas o en los aguijones de las avejas y avispas. Todo ello se explica desde la premisa que el futuro puede modificar el pasado y así actuar de forma inteligente en el presente.

El concepto de la elasticidad cuántica ya fue defendido, o por lo menos intuido, por dos científicos geniales, Cristóbal Colón e Isaac Newton, a la hora de abordar el tema de las profecías:

Cristóbal Colón introduce de forma visionaria, y muy avanzada a su tiempo, la idea de elasticidad cuántica para definir el concepto de profecía. Según este concepto, hechos acaecidos en el futuro obligan a cambiar el pasado, aparecen recogidos en el pasado, y se proyectan al futuro en forma de profecías.

Para Cristóbal Colón, la interpretación de las profecías no consiste en jugar a ser profetas y en adivinar acontecimientos futuros, sino en dar testimonio de que los acontecimientos que ocurrieron en el futuro vienen recogidos en el pasado, certificando de esta manera la eternidad de Dios:

"Porque las cosas que para nosotros todavía son futuras están ya realizadas en la eternidad de Dios"

Asombrosamente Isaac Newton, paradójicamente el padre de la física clásica, comparte el mismo concepto de profecía que Cristóbal Colón. Mediante la noción de la elasticidad cuántica, Isaac Newton, pretendía demostrar la existencia de Dios y su omnisciencia (conocimiento de todas las cosas reales y posibles).

Para Isaac Newton, al igual que Cristóbal Colón, lo interesante es interpretar las profecías ya cumplidas y no caer en la tentación de ejercer de profetas y predecir el futuro. A este respecto dice lo siguiente:

“La locura de los intérpretes ha sido, predecir tiempos y cosas, usando esta profecía, como si Dios hubiera decidido hacerles profetas. Por esta temeridad no sólo se han puesto en evidencia a sí mismos, sino que han traído sobre la profecía también el desprecio. El plan de Dios no podía ser más diferente. Él nos dio ésta y las profecías del Antiguo Testamento, no para satisfacer las curiosidades de los hombres permitiéndoles conocer de antemano las cosas sino que después de que se hubiesen cumplido pudieran ser interpretadas por el evento, y su propia Providencia, y no por los intérpretes, para ser manifestadas por tanto al mundo. Porque la ocurrencia de los eventos predichos muchos siglos antes, será entonces un argumento convincente de que el mundo está gobernado por la providencia.”

Isaac Newton cree firmemente que el futuro puede modificar el pasado. La función del intérprete es constatar como esos hechos futuros ya acontecidos estaban escritos en el pasado, constituyendo todo ello la muestra más palpable de la existencia de Dios, y de su diseño de la Naturaleza.

Ciriaca Morano Rodríguez en su libro Isaac Newton. El Templo de Salomón da una explicación similar para el concepto de profecía de Isaac Newton, semejante al de Cristóbal Colón:

“Newton interpretó, además que las profecías no tienen la finalidad de ofrecer una visión anticipadora de los acontecimientos que van a suceder, sino la de ser una iluminación que permita conocer, a posteriori, que los hechos profetizados se han cumplido con la misma exactitud con que en el mundo natural se cumplen las leyes físicas diseñadas por Dios. En consecuencia, el cumplimiento de las profecías es para Newton la expresión del dominio de Dios sobre la historia humana”







lunes, 6 de marzo de 2017

Dmitry Belyaev versus Charles Darwin




                                                                                    Zorro de Belyaev



Antes de nada conviene tener claros los conceptos de evolución darwiniana y evolución lamarckista, pues a menudo se confunden. En la Naturaleza tienen lugar simultáneamente procesos evolutivos de carácter darwinista y procesos evolutivos de carácter lamarckista. Siempre que utilicemos la palabra "selección" estaremos ante un proceso evolutivo de índole darwinista, y cuando utilicemos la palabra "adaptación" estaremos ante un proceso de índole lamarckista.

El darwinismo es un fenómeno evolutivo que tiene lugar "de dentro hacia afuera". Según el darwinismo se producen mutaciones internas al azar que provocan mejoras evolutivas y es la presión externa del medio (la cruel lucha por la supervivencia) la que selecciona a los individuos más aptos. Es el medio externo el que selecciona.

El lamarckismo es un fenómeno evolutivo totalmente opuesto, tiene lugar "de afuera hacia adentro". Según el lamarckismo, los cambios en el medio exterior  provocan cambios en el adn de los individuos, los individuos se adaptan a ese medio y tratan de responder a los cambios del medio mediante cambios en el adn. Aquellos que sufran mejoras o que su cambio sea positivo, la selección natural darwinista los potencia y los mejora, por lo que el darwinismo tiene que ser considerado un gran mejorante evolutivo, pero simplemente es un aditivo. No se puede considerar una parte por el todo. El aliño por el ingrediente principal.

Un ejemplo evidente de evolución lamarckista es la tolerancia a la lactosa. Todos los estudios genéticos recientes revelan cómo los humanos anteriores al Neolítico eran intolerantes a la lactosa. A medida que el hombre domesticó a los bóvidos durante el Neolítico y tuvo acceso a la leche, se produjo una mayor tolerancia a la lactosa. Y voilá¡, el gen de lactosa se activo en el adn. A lo mejor no se perdió la idea de reversibilidad en el ADN.

Las plastas, los bizcochos, las pizzas, los guisos NO EXISTEN¡¡¡

Lógicamente, los que toleraban mejor la lactosa podían alimentarse de la leche y poseían una ventaja evolutiva que los favorecía, como dice el darwinismo más ortodoxo. Pero ya está, ahí acaba la aportación del darwinismo. Los europeos no descendemos de cuatro pelagatos escogidos al azar que sufrieron una mutación que les permitía tolerar la lactosa. Eso no es viable. Una mutación en un único individuo no es viable evolutivamente en ningún caso, por lo menos en seres pluricelulares complejos.

Esto me recuerda a ciertos argumentos infantiloides para explicar la expansión de los ojos azules, cuya prevalencia es muy alta en la zona del Báltico (Letonia, Lituania, Finlandia). Todos sabemos, y esto es una ironía, que el color de los ojos es una clara ventaja evolutiva (estoy hablando irónicamente y pensando en los inuits). Y claro, como los individuos de ojos azules eran tan guapos, tenían más hijos y se extendieron por toda Europa.

Efectivamente, el cuello de las jirafas es fruto de estirarlo, eso te lo aseguro, y en ningún caso es fruto de comer hierba en el suelo.

A veces se percibe pero se desconoce. Hay que desconfiar de lo que perciben nuestros sentidos, la realidad a veces es engañosa. No se puede extrapolar una teoría evolutiva de la observación a simple vista, como hizo Darwin con los pinzones y su viaje en el Beagle alrededor del mundo.


Por otra parte, no hay nada más anti-darwiniano y más contrario a las mutaciones al azar que las evoluciones en paralelo o las evoluciones de genes en paralelo.

Las llaves a ciegas o al azar van en contra del lento y gradual progresismo darwiniano. Una simple mutación al azar no produce ninguna ventaja evolutiva para que actúe la selección natural del medio exterior, sobre todo, en seres pluricelulares complejos. Se tienen que dar muchas mutaciones al azar y además esas mutaciones tienen que ser todas "en la misma dirección" para que se perciba una mínima ventaja evolutiva y actúe la selección natural en seres pluricelulares superiores y complejos. Eso, según el darwinismo, sería un proceso lentísimo casi imposible o inviable. Quien sufre una mutación al azar, una llave a ciegas, tiene que sufrir otra llave a ciegas que abra otra puerta del mismo pasillo. Y eso es mucha suerte, es como a quien le toca el sorteo del Gordo de la lotería, luego le toca el sorteo del Niño, a continuación le toca otra vez el sorteo del Gordo , y otra vez el sorteo del Niño etc, una cadena del azar altamente improbable.


En la segunda mitad del siglo XX, el genetista ruso Dmitry Belyaev (1917-1985) llevó a cabo uno de los experimentos genéticos más impresionantes e importantes de la historia de la ciencia, merecedor sin lugar a dudas de un premio Nobel: la domesticación del zorro gris plateado siberiano.

Aunque en el fondo él creía que estaba llevando a cabo un experimento claramente darwinista, puesto que él seleccionaba zorros, su experimento era claramente lamarckista.
Para llevarlo a cabo Dmitry Belyaev reunió una población determinada de zorros grises y los expuso a la presencia de humanos. Ante este cambio en el entorno, los zorros reaccionaron de diversas maneras. Existían zorros más tolerantes a la presencia humana porque seguramente eran más tranquilos y zorros menos tolerantes a la presencia humana porque seguramente eran más agresivos. Este hecho, es un fenómeno de adaptación claramente lamarckista. 

A continuación, en un acto de evolución claramente darwinista, Dmitry Belyaev seleccionó los zorros más tolerantes a la presencia humana y los cruzó entre sí, acrecentando este rasgo, y consiguiendo zorros  cada vez más dóciles. Esto produjo zorros con cambios en el comportamiento y con cambios hormonales que regulaban el estrés. Se consiguió un aumento de la mansedumbre. 

Ante estos nuevos cambios, ante un entorno de mayor mansedumbre, el zorro gris plateado reaccionó y se volvieron a producir nuevos cambios en su adn, en un claro proceso de adaptación lamarckista. Ante una menor cantidad de hormona del estrés en su cerebro, se produjeron cambios anatómicos en su organismo claramente evidentes como orejas caídas, manchas blancas en el pelaje, cambios en la forma del cráneo y de la mandíbula, y colas más rizadas.

Aplicando mecanismos evolutivos darwinistas y lamarckistas. Dmitry Belyaev había conseguido moldear al zorro gris plateado siberiano, lo cual era una demostración palpable del lamarckismo, que defiende la moldeabilidad de los organismos ante cambios externos, frente a las mutaciones azarosas que defiende el darwinismo.

Por lo menos una parte de los cambios genéticos estaban inducidos por otras supuestamente azarosas.

La selección de una única característica de conducta, permitiendo que sólo los individuos más dóciles y menos temibles se reprodujeran (darwinismo), produjo cambios no sólo en el comportamiento, sino también cambios anatómicos y fisiológicos que no fueron directamente manipulados (lamarckismo).

Como consecuencia, ante un medio de domesticación, un entorno de mansedumbre, los animales salvajes sufren cambios fisiológicos y anatómicos que se caracterizan por pelajes más vistosos, con abundantes manchas blancas y negras, esqueletos más gráciles, cráneos más estilizados o cambios en la mandíbula y en los dientes. En algunos casos se produce un aumento considerable del tamaño y en otros casos una disminución del tamaño. Esto explica la variedad de razas caninas, la variedad de bóvidos o la variedad de palomas y gallinas domésticas. Algo similar ocurre cuando se producen cambios en el medio ambiente, por ejemplo una glaciación, los animales reaccionan con cambios en el pelaje como por ejemplo los mamuts.

Como predijo de forma brillante Lamarck, nuestro adn y nuestro organismo tiene la capacidad de reaccionar y adaptarse a los cambios del medio, ya sea una domesticación o una glaciación.

Aunque Dmitry Belyaev  creyera que estaba haciendo un experimento de selección natural darwiniana  o un experimento darwinista, realmente era un experimento claramente lamarckista. Es una cuestión de matices y hay veces que el lamarckismo y el darwinismo se confunden. El tema de la tolerancia a la lactosa es un ejemplo claramente lamarckista y a veces se nos presenta como un proceso darwinista. Es fácil confundirlos.

El concepto de selección natural a veces se malinterpreta, los experimentos de Belyaev son claramente lamarckistas aunque él considere que al seleccionar los zorros está llevando a cabo un proceso de selección natural de tipo darwinista, lo cual es cierto. Realmente él iba modelando a los zorros y para ello partía de aquellos que eran más "tolerantes" a la presencia humana. Es como en el caso de la lactosa, ante un agente externo hay individuos que la toleran un poco mejor que otros, lo que no te mata te acabas adaptando, y esa adaptación a la presencia humana es puramente lamarckista aunque pareciera selección natural darwinista. 

La tolerancia a la presencia humana se acrecentó mediante el cruce progresivo de individuos que desarrollaron ese patrón de comportamiento. La reproducción mediante dos sexos diferenciados se presenta como un eficaz mecanismo evolutivo y de mejora de la especie.

En definitiva, los zorros se están adaptando a la presencia humana y como consecuencia de ese nuevo entorno o medio sufren cambios en su adn y mutaciones que se traducen en cambios en el pelaje, reducción de la agresividad, esqueleto mucho más grácil, mayor tamaño etc...Al igual que los nuevos cambios alimenticios provocaron cambios en el adn y en la morfología del Homo Sapiens, con esqueletos más gráciles, mandíbulas menos gruesas etc...

Goodbye Charles Darwin, el mundo anglosajón se desmorona y quieren que lo paguen los pobres griegos. Estudien un poco más a Dmitry Belyaev y olvídense de las mediocridades visuales de Charles Darwin.

La Unión Soviética, sin saberlo, le metió un gol al mundo anglosajón y Obama lo sabe.


Por Marcos Castro Vilas, Arquitecto.