viernes, 21 de febrero de 2025

La cohibición natural

 

La cohibición. El arte de las brujas.

¿Por qué nos cohibimos? Nos cohibimos por miedo, por tener que enfrentarnos a otro ser vivo y salir dañados o perjudicados o morir en un duelo físico que puede ser mortal. La cohibición nace del miedo, que reside en la concavidad y que se sitúa del lado de la divergencia.

Tres ejemplos de cohibición:

La invasiva hierba de la Pampa se impone solo cuando no le hacen sombra.
Cuando hay un espacio vacío, como un cultivo abandonado, las primeras plantas colonizadoras son las menos exigentes o las más resistentes. Estas aventureras generan las condiciones adecuadas –humedad, temperatura, disponibilidad de suelo– para otras especies que, en ocasiones, pueden llegar a eliminarlas por competencia. Este proceso se conoce como sucesión ecológica.
El ecólogo Ramón Margalef dijo que la evolución sucedía en el marco de la sucesión. Me ha llevado mucho tiempo entender qué quería decir exactamente aquella frase lapidaria. Ahora creo que lo que pretendía transmitirnos es que todas las etapas de la sucesión son igualmente importantes desde el punto de vista ecológico y evolutivo. En otras palabras: no podemos desear tener sólo bosques porque entonces las especies típicas de los estadios previos al bosque desaparecerían. Tiene que haber de todo. Tan importantes son las currucas que habitan en los matorrales como los picapinos.


Invasión y sucesión
Con base en esa idea (la importancia de la sucesión y de los paisajes en mosaico) cabría sugerir también que parece un principio generalizable que la invasión vegetal sucede en el marco de la sucesión.
Como escribí recientemente, la hierba de la Pampa (Cortaderia selloana) ocupa con fruición los antiguos campos de cultivo ahora abandonados: terrenos abiertos y ricos en luz y en nutrientes. Un sustrato abonado para ser invadido por una planta amante de espacios abiertos, luminosos.
Pero hemos de pensar que si el abandono de los campos se hace permanente, la sucesión vegetal continuará su camino. En los campos abandonados de Galicia la cortaderia entra cuando sólo hay plantas herbáceas o helechos (Pteridium), pero empieza a ser devorada por la sucesión cuando aparecen los zarzales.
Finalmente, la hierba de la Pampa termina quedándose sin luz con el desarrollo de los tojales maduros, las escobas y los codesos. Antes incluso de que lleguen de nuevo los árboles. Y no sólo son eliminados los pies existentes, sino que la sucesión impide la entrada de nuevos individuos.


La invasión es temporal
Así pues, hemos de ser conscientes de que la invasión, en el caso de las plantas amantes de espacios abiertos, no será para siempre. Trae incorporada una fecha de caducidad por defecto. Porque quien manda al final es quien tiene el dominio de las alturas, el control sobre la luz solar.
Lo mismo ocurre en los encinares de Quercus ilex ilex, de hojas grandes y copas cerradas propios de las islas Baleares y contados rincones de la península ibérica. Antes que las encinas crecen los hermosos y productivos madroños. Pero con el tiempo estos últimos acabarán convirtiéndose sin remedio en meros cadáveres bajo las copas de las encinas maduras, en un proceso completamente normal y absolutamente natural.
En resumen, la invasión de plantas amantes de espacios abiertos sólo podrá tener carácter permanente en espacios que se mantengan permanentemente abiertos, ya sea porque los suelos son muy pobres o porque se mantienen abiertos a propósito, como ocurre en las calles que la ley obliga a generar debajo de los tendidos eléctricos en previsión de incendios.
Por este motivo, las políticas medioambientales municipales que penalizan a los propietarios de los campos abandonados invadidos por hierba de la Pampa no van bien encaminadas. Los propietarios se ven obligados a gastar cantidades considerables de dinero de sus bolsillos para dejar sus campos expeditos. Sin embargo, con ello generan de nuevo los espacios abiertos (llenos de luz) que la hierba de las Pampas ama. Basta con que hayan quedado sin eliminar algunos pies en las orillas de las carreteras o en algún jardín para que la hierba salte de nuevo a los campos. Y vuelta a empezar.
Con la ciencia de la ecología en la mano haríamos mejor dejando que la sucesión avance en esos campos. De ese modo acabaríamos con la invasión sin hacer nada, es decir, sin invertir dinero y energía en ello.
Salvando las distancias, podríamos decir que la sucesión es una relación tan desagradecida y asimétrica como la que se da a veces entre padres e hijos. Se hace todo por sacar adelante a los que vienen detrás y lo que se recibe a cambio es, a menudo, la oscuridad.


Autor: Alejandro Martínez-Abraín, Profesor contratado doctor en la Facultad de Ciencias, Departamento de Biología, Área de Ecología, Universidade da Coruña.
 

El extraño caso de la curación de un linfoma de Hodgkin por la covid-19
Se acaba de publicar en el British Journal of Haemathology el siguiente caso clínico: varón de 61 años con inflamación de los ganglios y pérdida de peso, recibía hemodiálisis por insuficiencia renal terminal después de un trasplante renal fallido.
Se le diagnostica un linfoma de Hodgkin clásico en estadio III (el linfoma afecta a áreas ganglionares localizadas a ambos lados del diafragma o por encima del diafragma y en el bazo).
Poco después del diagnóstico, ingresó con dificultad para respirar y se le diagnosticó neumonía por SARS-CoV-2 [covid-19] positivo por PCR.
Después de once días, fue dado de alta para convalecer en su casa. No se administró corticosteroides ni inmunoquimioterapia.
Cuatro meses después, la inflamación de los ganglios se había reducido y una exploración PET reveló una remisión generalizada del linfoma.
Según los autores, la hipótesis es que la infección por SARS-CoV-2 desencadenó una respuesta inmunitaria antitumoral: las citocinas inflamatorias producidas en respuesta a la infección podrían haber activando células T específicas con antígenos tumorales y células asesinas naturales contra el tumor. El SARS-CoV-2 le había curado el linfoma.


¿Magia?
Por lo visto antes ya se había descrito algún caso similar en otro tipo de linfomas que habían remitido espontáneamente antes de tratamiento debido al efecto antitumoral de una neumonía infecciosa y de una colitis por Clostridium difficile.
En el fondo esto no es tan sorprendente. Los microorganismos no solo pueden causar cáncer, sino que también pueden ayudar a curarlo.
A finales del siglo XIX un médico de Nueva York llamado William B. Coley desarrolló un tratamiento contra el cáncer con un preparado de bacterias llamado las toxinas de Coley.
Este médico se dio cuenta de que los pacientes con cáncer que además sufrían una infección respondían mejor que los pacientes sin infección. Coley pensaba que la infección estimulaba el sistema inmune para luchar contra el cáncer y por eso desarrolló un cóctel de bacterias Streptococcus pyogenes y Serratia marcescens, que inyectaba directamente en el tumor.
Durante años en EE. UU. se trató a pacientes de algunos tipos de cáncer incurables con preparados de bacterias y toxinas, en muchos casos de forma exitosa.
Sin embargo, las críticas y sobre todo el éxito de los nuevos tratamientos de quimio y radioterapia hizo que las toxinas de Coley cayeran en el olvido.
No obstante, actualmente se ha comprobado que el principio básico del tratamiento de Coley era correcto y que algunos tipos de cáncer son sensibles a una estimulación del sistema inmune.
En el fondo todo está relacionado: los microbios, el sistema inmune, la respuesta inflamatoria y el cáncer, pero todavía no sabemos muy bien cómo.
En las últimas décadas se ha empleado el bacilo Calmette-Guerin, más conocido por sus siglas BCG, como tratamiento contra el cáncer de vejiga. El BCG es en realidad un extracto atenuado de la bacteria Mycobacterium bovis que se emplea como vacuna contra la tuberculosis.
El BCG estimula una respuesta inmune y causa la inflamación de la pared de la vejiga que acaba destruyendo las células de cáncer dentro de la vejiga, al menos en los primeros estadios del tumor.
En realidad en esto se basa la inmunoterapia, que está tan de moda actualmente. La intuición de Coley era correcta: estimular el sistema inmune puede ser efectivo para tratar el cáncer. Por eso a William B. Coley se le llama "el padre de la inmunoterapia".


Autor: Ignacio López-Goñi es Catedrático de Microbiología, Universidad de Navarra (España).

https://theconversation.com/el-extrano-caso-de-la-curacion-de-un-linfoma-de-hodgkin-por-el-sars-cov-2-153870
 

Los ultrasonidos pueden detener el crecimiento de tumores
Los movimientos colectivos de células son fundamentales para la formación y crecimiento de los tejidos, pero también en el desarrollo de tumores y procesos de metástasis. Por eso es clave crear nuevas tecnologías no invasivas capaces de frenar la movilidad y la capacidad de multiplicación de las células tumorales.
Sumándose a este objetivo, un grupo de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, al que pertenezco, ha conseguido paralizar desplazamientos colectivos de células tumorales aplicando ondas ultrasónicas de baja intensidad, a frecuencias de un megaherzio. Es decir, similares a las utilizadas para imágenes de ecografías pero en ciertas condiciones de actuación estratégicas.
En la investigación, publicada en la revista Frontiers in Cell Development and Biology, irradiamos dichas ondas sobre muestras de células tumorales de páncreas con un dispositivo ultrasónico experimental. Tras aplicar dosis únicas de 20 minutos de duración, observamos que dichas células se paralizaban durante, al menos, un periodo de 48 horas de cultivo.


Cuarenta y ocho horas inmovilizadas
Para analizar los comportamientos celulares, hicimos un corte en la capa formada por las células con la punta de una pipeta y aplicamos el tratamiento de ultrasonidos. Posteriormente, mantuvimos las muestras en una incubadora durante tres días y tomamos imágenes de la zona de la “herida” cada 10 minutos.
En condiciones normales se produce un proceso natural: las células ubicadas a ambos lados de la hendidura desarrollan lentos desplazamientos, aproximándose mutuamente en un proceso de “cicatrización” que dura aproximadamente entre 24 y 28 horas hasta cerrar completamente la herida. Durante este período, las células ubicadas en los bordes de la incisión (conocidas como “líderes”) exploran la zona libre aumentando sus tamaños y ocupando el espacio vacío. Siempre van acompañadas por células situadas en filas más alejadas a cada lado de la brecha, que avanzan colectivamente como si fueran un solo ente orgánico.
Sin embargo, esto no ocurre cuando las muestras han sido expuestas previamente a la radiación ultrasónica. Tras aplicar las ondas de baja intensidad, observamos en más de 20 experimentos una inmovilización de las células durante 48 horas al menos, como ya se ha apuntado antes. En este caso, las heridas permanecen abiertas o se desarrollan movimientos de acercamiento celular extremadamente lentos, impidiendo la cicatrización.

Las “líderes” detienen su avance
Esta ralentización se convierte incluso en paralización a partir de las 24 horas posteriores al tratamiento ultrasónico. En particular, las células líderes ubicadas en el borde de la herida detienen su avance. Con ellas, otros cientos de células próximas pero menos cercanas al borde muestran solidariamente una contención de sus movimientos conjuntos –conocidos como “migración colectiva”– y desbaratan el proceso de cicatrización.
Nuestra investigación también analizó la influencia de algunos parámetros, como el tiempo de irradiación o el número de dosis diarias aplicadas. Esto ha permitido establecer las condiciones óptimas del tratamiento acústico. Así, hemos encontrado que 15-20 minutos es el tiempo ideal para lograr los efectos de paralización sin generar daño o deterioro en las células.
Además, no hemos observado cambios relevantes en los efectos de los ultrasonidos de baja intensidad al doblar la dosis de radiación, repitiendo la actuación a lo largo de las 48 o 72 horas que dura el cultivo en el que las células ya se han paralizado.
Los experimentos fueron realizados en dos condiciones diferentes de cultivo: alimentando antes a las células y dejándolas sin nutrientes. El ayuno se aplica durante 24 horas antes de realizar los experimentos para evitar la multiplicación o proliferación de las células y asegurar un número estable de ellas. De ese modo, la ocupación progresiva de la herida se deberá exclusivamente a los desplazamientos de las células existentes al inicio del experimento y podrá evaluarse sin distorsiones la eficiencia de los ultrasonidos para desactivar los movimientos celulares.
Sin embargo, la alimentación de las células es algo que sucede en el crecimiento de los tumores. De ahí que, para acercarnos a las condiciones reales de estos procesos, lleváramos a cabo también experimentos en condiciones de “no ayuno”. Las conclusiones extraídas tras comparar los dos tipos de ensayos son muy relevantes.
Sorprendentemente, el efecto paralizante de los ultrasonidos es más intenso en las muestras “alimentadas”, a pesar de que el aumento del número de células nos llevara a pensar que no se iban a producir efectos observables. Se trata de un resultado inesperado, ya que, en ausencia de ayuno, la proliferación celular no se detiene y el aumento a lo largo de 48-72 horas de cultivo multiplica el número de células que podrían ocupar espacios en la brecha.


¿Qué repercusión puede tener este logro?
Nuestra investigación abre una puerta al desarrollo de nuevas terapias para detener el crecimiento de tumores sólidos basadas exclusivamente en el uso de tecnologías ultrasónicas no invasivas. Su manejo sencillo permitiría aplicarla en medicina primaria, abaratando los costes en sanidad. Incluso sería posible su uso doméstico en ciertos tumores sólidos con fácil acceso para la radiación ultrasónica.

Autora: Iciar Gonzalez
Científica titular en área de tecnologías físicas, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

 
 
 


miércoles, 20 de noviembre de 2024

Cara a unha nova glaciación

 
 
 
Partindo da premisa, climatoloxicamente falando, de que o casquete polar nos protexe do frío do espazo exterior e de que a Terra pola súa posición con respecto ao sol é tendente de por si a un clima moito máis cálido e temperado que o actual, o cal nos insire de forma irremediábel nunha dinámica que conduce ao derretemento do polo Ártico para converter o océano Atlántico nunha auténtica maquinaria convectiva de absorción de frío do espazo exterior para inxectalo por convección oceánica ao resto do planeta, alterando dese modo tódalas variables climatolóxicas nun patrón exacerbado e pendular de frío-calor que nos levará en última instancia cara a unha nova glaciación que xere un novo casquete polar de dimensións semellantes a Antártida para que se estabilice novamente o clima. Pero iso será dentro de miles de anos. Non somos realmente conscientes de que viviamos nun fráxil equilibrio climático.
A orixe das glaciacións reside polo tanto na alternancia de dous factores e non tanto nunha desviación do eixo magnético da Terra. Por un lado a tendencia da propia Terra a quencerse pois a súa temperatura normal é máis elevada da actual e por outro lado unha cuestión xeométrica ou de disposición dos océanos e dos continentes como é a existencia dun océano no polo norte que intesifica ou acusa a convección de frío do espazo exterior.
E aínda que poidese parecer que ao derreter o polo Ártico co quecemento global estamos a facilitar a entrada de frío e así dese modo reverter os valores climatolóxicos normais e incluso restablecer o tamaño do devandito casquete polar, o que estamos a facer realmente, nun entorno desenfreado e atoleirado de quecemento global, é aumentar aínda máis a superficie total de xeo que se derrete cada ano nunha especie de dinámica pendular increscente que a longo prazo empeora o comportamento bipolar do clima, rompendo a súa delicada estabilidade e empurrándonos cara a unha nova e inevitábel glaciación como consecuencia de exacerbar o devandito comportamento pendular do clima na Terra.
A Terra, pola súa posición respecto ao sol, tende ao sobrequecemento. No tamaño preciso da superficie dos casquetes polares así como na precisa superficie de derretemento anual do xeo Ártico reside a estabilidade do clima do que gozou a Terra ata os nosos días e que freaba ou estabilizaba o sobrequecemento natural e intrínseco que sempre conduce cara unha nova glaciación. Un tamaño determinado do casquete polar e da superficie de desxeo transformaba a dinámica pendular do noso clima nunha leve oscilación controlada, constante e estable no tempo. Agora hai que esperar a unha nova glaciación coa súa consecuente remisión para xerar un casquete polar de dimensións axeitadas para proporcionar novamente estabilidade ao clima da Terra.
Entre os fenómenos climatolóxicos imprevesíbeis como consecuencia de avivar un patrón convectivo que inxecta frío do espazo exterior nun entorno simultaneo de quecemento global están as primaveras cada vez máis agresivas e frías por mor dun desxeo brusco e rápido no tempo que provoca unha inxección maior de frío que colide ao mesmo tempo coa dinámica de quentamento global que fomenta, pola contra, primaveras máis cálidas e máis húmidas e máis tropicais. O mesmo ocorre ao final do verán onde o calor excesivo do verán, acumulado nos mares e nos océanos, colide coa entrada brusca e temperá de frío que se produce a través do polo Ártico pola ausencia da outrora protectora capa de xeo do casquete polar sobre todo nos meses de setembro, outubro e novembro. Isto tradúcese en agresivos furacáns no oceáno Atlántico durante o mes de outubro e tamén en extremas "gotas frías ou danas" no Mediterráneo durante o mes de outubro con temperaturas en altura de -70 °C.
 
 
Desxeo máis agresivo na primavera

 
Dana no Mediterráneo no mes de outubro




A ausencia de casquete polar no final de verán e no outono intensifica o efecto embude dos polos respecto ao espazo exterior, favorecendo a aparición de auroras boreais de maior intensidade e en latitudes moito máis meridionais. Todo iso responde a deformación e a destrución do casquete polar. Ao noso planeta cústalle cada vez máis xerar banquisa polar no inverno o que se traduce en gráficas de xeo ártico cada vez máis romas ou horizontais con respecto ao tempo. Ese frío absórbeo o mar e o océano e nun proceso convectivo exténdeo pola Terra. Esta incorporación convectiva e agresiva de frío tradúcese durante o inverno en fenómenos tamén extremos como a borrasca "Filomena" onde se produce unha rotura do vórtice polar pola debilidade do casquete polar e unha vaga de aire frío despréndese dos polos e choca coas masas húmidas e tropicais de latitudes cada vez máis septentrionais.
 

Desprazamento á dereita do xeo ártico. Filomena 2021



Desprazamento á dereita do xeo Ártico. Inverno 2025



© Marcos Castro Vilas, arquitecto




lunes, 22 de enero de 2024

Metástase II_Crecemento e xemas de floración en frutais


                                         https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A1mbium

 

Sen poda, o crecemento anual e de borde da árbore froiteira excita e fai migrar "dende o núcleo" a xema de floración (célula-nai ou embrionaria) correspondente a ese crecemento e que se situará tamén no lugar de borde que lle corresponde segundo ese crecemento e que desembocará nunha flor para o ano seguinte. Cada flor supón unha nova fractalidade, unha nova construción (metástase), unha vontade elástica de ser. Sen metástase non habería froita.
As especies de plantas son diferentes unhas das outras do mesmo xeito que as persoas somos diferentes unhas das outras porque temos diferente carácter ou personalidade ou diferente constitución moitas veces como consecuencia da nosa diferente interacción co medio ambiente e tamén froito da antedita vontade elástica de ser, e é en función destas diferenzas que as florescencias son tamén diferentes nunhas plantas con respecto ás outras, pois as flores non deixan de ser "híbridos xenéticos ou de xenes", rozando a sexualidade cuasi-celular, entre células-nai da planta que son migrantes e que poden dar orixe ás xemas apicais, as follas ou as flores mesmas, e os xenes verdes das células vexetais propias da planta que aportan o crecemento e o desenvolmento fractal da flor, xa que logo ou daquela, o carácter da planta. A flor non deixa de ser unha nova fractalidade que responde ás leis da vontade elástica de ser, un "híbrido xenético cuasi-celular", unha folla maqueada ou tuneada por unha serie de xenes con diferentes funcións que interactúan ou se mesturan cos xenes vexetais e verdes de crecemento das follas e dos talos. 
Mentres que as xemas vexetativas están relacionadas co crecemento normal e natural da planta e o seu aumento de volumen asociado a través do cambium, laminar e constante no tempo coma un río, as flores xorden da excitación, dun aumento brusco ou puntual e acelerado do volume, xorden dunha excitación momentanea por mor dun cambio brusco da temperatura ou da radiación solar.
Ante a cuestión de que converte as células "sas" en canceríxenas, habería que dicir que partimos da infinitude converxente freada pola MEC ou polo principio de mínima enerxía ou diverxencia polo que as células nai totipotentes beben da eternidade converxente primixenia e, perante ó máis pequeno indicio de quietude ou inmovibilidade prolongado no tempo, son quen de activar novamente esa infinitude converxente primixenia como punto de partida. As reiteracións que xorden na etapa final da vida dunha árbore ou os chupóns explicánse pola reactivación desta nova cinética.
O cancro está relacionado coa arquitectura arbórea que levamos no noso interior, coas células do cambium exitentes ao longo do tronco da planta con función reparadora grazas a todo o seu potencial de futuros e relacións químicas para recompoñerse e reorganizarse ante calquera imprevisto químico, polo que engadir máis química a este tipo de células non é a mellor opción. Mellor a cohibición e a concavidade.


 


Coa poda é a mesma cuestión só que as xemas de floración están máis preto unhas das outras e cambia a xeometría da árbore.



Es como una pirámide


          https://mmegias.webs.uvigo.es/1-vegetal/v-imagenes-grandes/meristemo_primario_caulinar.php






© Marcos Castro Vilas, arquitecto

 

martes, 16 de enero de 2024

Desmontando a mecánica cuántica

 
 
 
Antes que nada dicir que a mecánica cuántica é unha mecánica profundamente arquitectónica, de aí o meu particular interese por ela, na medida en que se basea en arrincar unha historia a unha nube de elasticidade, de relacións ou de posibilidades.
Moitas veces á mecánica cuántica atribuénselle propiedades fantásticas ou cuasi-máxicas, mais toda a maxia da mecánica cuántica estriba ou apoiase no feito de que a elasticidade sempre constrúe xerando unha topografía de tal xeito que a realidade convírtese, nalgúns casos máis ca noutros, nunha historia arrincada a unha nube de probabilidades ou de posibilidades, a elasticidade ten vida propia pese a que isto non gosta moito ós físicos ou non o acaban de entender de todo ben. 
Preguntarse se o gato de Schrodinger está vivo ou morto ao mesmo tempo ten a mesma profundidade intelectual e filosófica que preguntarse se o teu veciño da aldea que emigrou a Londres está vivo ou está morto, pois ata que non tes noticias del non o sabes. Outro dos fenómenos cuánticos que está rodeado dunha auréola de maxia e de misterio é o famoso entrelazamento cuántico que ao igual que a propia mecánica cuántica basea a súa maxia no feito anteriormente sinalado de que a elasticidade sempre constrúe xerando unha topografía, isto é, a elasticidade ten a capacidade de imaxinar, de crear futuros e de compartir información, de tal forma que cando determinamos unha cousa podemos determinar outra aínda que estea separada milleiros de kilómetros. Neste senso dedúcese unha importante consecuencia do entrelazamento cuántico e é que a elasticidade simplemente "é" e non entende de distancias. Deste xeito o misterio que acompaña ó fenómeno do entrelazamento cuántico ten a mesma profundidade intelectual que cando ti compartes certa información na túa vida cotiá que che permite construír futuros e imaxinar e mesmo chegar a saber que cando ti estás ceando e determinas unha medida, automáticamente podes tamén saber que a túa parella ou o teu familiar ou o teu amigo está saíndo do traballo aínda que vos separen milleiros de kilómetros de distancia.
O entrelazamento cuántico susténtase na diverxencia que acompaña a toda converxencia, é cosustancial á converxencia, xa que logo, o nexo de unión do entrelazamento cuántico é a diverxencia (volume) da fractalidade, que é común ou a mesma para ámbalas dúas partículas, e é un concepto fractal, volumétrico, e supoño que se pode alongar ata o infinito ou polo menos acompaña no desprazamento ás dúas partículas como unha burbulla de fractalidade que as une. Normalmente asociamos as partículas coa converxencia pero tamén existe a diverxencia asociada.
Evolutivamente falando o entrelazamento cuántico tamén está presente na natureza entre especies aparentemente separadas e distanciadas no tempo e no espazo, de tal xeito que cando nunha delas determinas un rasgo tamén estás a determinar un rasgo na outra especie e todo porque comparten información e imaxinación nunha nube "virtual" de relacións bioquímicas. É o caso, por exemplo, dos pitiños de paxaro que reproducen na súa penuxe a cor dunha eiruga moi velenosa ou noutros moitos casos onde as propiedades dos sistemas ecolóxicos están interconectadas nunha especie de "nube virtual" de relacións bioquímicas.
¿Realmente existe o imaxinado? Ante esta pregunta moi habitual a resposta sería; non e si, o imaxinado non existe, son cousas túas, dicimos coloquialmente, un modo de existencia cuasi-virtual ou semi-virtual, mais e con todo, o imaxinado ten a capacidade de influír na túa historia vital e mesmo o podes arrincar desa nube virtual ou desa topografía e traelo cara a realidade, cara a túa liña ou historia vital tal e como postula a mecánica cuántica ou tal que foses unha tecedora. Entón dicimos de forma coloquial que os desexos fanse realidade. Xa que logo podemos inferir que tamén a nivel macroscópico a realidade, o observable, o tanxible é unha historia arrincada a unha nube de relacións porque a elasticidade sempre constrúe xerando unha topografía, pasados que constrúen futuros e futuros que constrúen pasados. O concepto de realidade é un concepto heterodoxo, difuso e téxtil, con existencias de diferente tipo ou a diferente nivel. A elasticidade constrúe historias dende a fractalidade e repite a mesma arquitectura nun electrón, nunha árbore, nunha pirámide, no cerebro ou mesmo no proceso de inflación cósmica.


 
© Marcos Castro Vilas, arquitecto


 
 

Estructura de vacío

 
 
Autor: koto_feja
 
 
El vacío tiene estructura que permite que las cosas y la materia tengan consistencia. Cuando colocamos una silla en un espacio vacío, la propia estructura de vacío la ancla en el mismo vacío con millones de chinchetas o de fuerzas de acción-reacción, de tal forma que cuando movemos una silla tenemos que ir arrancando cada una de esas chinchetas o anclajes que anclan la silla al vacío y somos conscientes de la magnitud de la masa de la propia silla. De este concepto deriva el concepto de gravedad y el concepto de campo de Higgs, de tal forma que la Tierra está anclada a la estructura de vacío y debido a su enorme masa llega incluso a deformar la estructura de vacío generando la conocida fuerza de gravedad que se convierte de este modo en una propiedad emergente de un mecanismo estructural que se repite tanto en las partículas más pequeñas (electrones, protones) como en los planetas más grandes y es en este anclaje a la estructura de vacío en el cual se basa el concepto del bosón de Higgs.
La leve fractalidad que constituye el campo de Higgs puede comportarse de dos maneras al interactuar con una partícula, la leve fractalidad del campo de Higgs puede unirse a la fractalidad de la partícula y seguir desarrollándose sobre si misma, "perforar" o "profundizar" en ella misma al contacto con una partícula, lo cual genera amarre y masa que lastra el desplazamiento, como una raíz o un sistema radicular, o por el contrario puede ser transmisiva, ondulatoria y superficial, como cuando interactúa con la luz y los fotones mismo parecen que surfean las olas que genera la fractalidad a su paso, pues no deja de ser un entorno elástico y el fotón una partícula exógena, como una barca que se desplaza por un río.
Siempre creí que la materia y la existencia vascula o emerge de la lucha entre dos principios contrapuestos que chocan entre sí, entre dos principios de acción y reacción que buscan un equilibrio y una estabilidad convergente como cuando apoyamos nuestra mano en la pared y no nos caemos porque  la pared está ejerciendo un esfuerzo contrario de igual magnitud, pues de igual manera actúa la estructura de vacío. Resulta fácil pensar ahora que si existe una estructura de vacío es porque también existe un estado contrario de ausencia de estructura de vacío y que tiene la capacidad de generarlo, una realidad plástica y fluyente, la nada, que en su discurrir infinito y divergente tiene la capacidad de generar convergencias infinitas, esto es, elasticidad y estructura de vacío, que al ser una realidad elástica es relativa.



© Marcos Castro Vilas, arquitecto


martes, 12 de diciembre de 2023

EVOLUTIONIS TEMPUS

 
 
 
O concepto de tempo é unha derivada ou unha consecuencia de que a elasticidade e os sistemas elásticos sempre constrúen xerando unha nube de elasticidade ou unha topografía cunhas dimensións ou cuns límites que podemos considerar todo como un presente ou mesmo coma un futuro que modifica un presente, futuros que modifican presentes que a súa vez xeran novos futuros, desprazando deste xeito a topografía e os instantes presentes considerados serán agora pasado, de igual forma a como avanza un verme. Máis que considerar o tempo como un fenómeno instantáneo, hai que considerar o feito temporal como un fenómeno elástico, como un ancho de banda ou unha banda temporal que pode viaxar ó futuro e do futuro ó pasado, mais ao fin acaba avanzando. O tempo non é un instante mais é un ancho de banda.
O concepto de pasado, presente e futuro, o espazo-tempo, formalízase ao mesmo tempo que se crea unha topografía de relacións. O espazo-tempo non deixa de ser o mesmo, unha topografía, e é por isto que os adverbios "antes" e "despois" son ó mesmo tempo adverbios de tempo e de espazo, de lugar e de tempo. Cando hai relación e hai topografía, o presente, o pasado e o futuro son unha mera convención segundo nos situamos e nos sitúan nesa topografía. É a relación a que fai que algo distanciado no espazo ou espacialmente, pasado-presente e futuro, sexan ao mesmo tempo presente. Niso estriba a maxia do espazo-tempo que é ao mesmo tempo topografía e relación. A elasticidade constrúe topografías de relación e para narrar como estas relacións teñen lugar e dan lugar a unha historia usamos o antes e o despois, o pasado e o futuro.
Calquera nube de relacións é susceptíbel de xerar unha alforxa de pasados e unha alforxa de futuros que interaccionan entre eles para arrincar unha historia lineal. As nubes de elasticidade ou de relacións acaban creando dende un punto de vista temporal sistemas de pasados que constrúen futuros e futuros que inflúen aparentemente no pasado e é por este mecanismo recíproco polo cal as nubes de elasticidade ou os sistemas elásticos evolucionan, pero realmente só existe presente e futuro, o futuro modifica o presente que pasa a ser pasado se consideramos outro instante presente diferente, e daquela podemos afirmar ou concluír que o futuro modificou o pasado para actuar de modo intelixente nese instante presente. Realmente o pasado non existe pois cando construímos un pasado estamos desprazando a nube de elasticidade ou a topografía para xerar un novo instante presente.
A frecha do tempo radica en que a elasticidade sempre constrúe e a iso chamámolo futuros e cando nos desprazamos ou desprazamos esa topografía entón xorde o antes e o despois e aparece o pasado.



 
 
 
 
A frecha do tempo
Deste xeito podemos describir o avance da frecha do tempo da seguinte maneira: un instante presente constrúe futuros xerando unha topografía ou nube de elasticidade, eses futuros afectan ou inflúen neste noso presente e daquela comezamos a construír un pasado que nos leva ou conduce cara un novo instante presente respecto ao instante presente considerado con anterioridade, que agora será pasado e por iso dicimos que estamos construíndo un pasado do mesmo xeito que construímos un futuro, e desta maneira avanza a frecha do tempo, como unha tecedora ou como unha eiruga que se move. O pasado constrúe futuros e o futuro modifica o presente que decontado se incorporará á bolsa de pasados e así é o discorrer da frecha do tempo. O primeiro presente convírtese agora en pasado e chegamos a conclusión de que o futuro pode aparentemente modificar o pasado. Todo isto é debido a que o concepto de tempo xorde de que a elasticidade sempre constrúe (vontade divina) xerando unha topografía, futuros que modifican presentes que a súa vez xeran novos futuros, desprazando esa topografía e incluíndo os instantes presentes na alforxa do pasado. Recapitulando, o que fai o verme ou a nube de elasticidade é o seguinte: uns pasados constrúen uns futuros e eses futuros interactúan co pasado-presente, mais non con todos por igual, cuns máis que cos outros, entón algúns pasados-presentes acabarán morrendo ou xa non son necesarios e os que son útiles ou funcionais xeran a súa vez novos futuros tamén diferentes que expanden a área topográfica como unha masa de pizza ó ser estirada coas mans ou como unha mancha de aceite, e así móvese e avanza a frecha do tempo, o universo e a evolución. Que os novos futuros se creen e algúns pasados desaparezan para sempre é o que provoca que a frecha do tempo avance porque os pasados que quedan xa xeran novos e diferentes futuros. O novo presente convirte o anterior en pasado e a súa vez xerará novos futuros e deste xeito o tempo avanza e crea unha historia arrincada a unha nube de elasticidade. Os pasados-presentes crean futuros e os futuros modifican eses presentes que serán pasados ó considerarmos outro instante como presente e esta dinámica progresiva e recíproca a que fai que os sistemas elásticos avancen e evolucionen. O pasado constrúe futuros e o futuro ten a capacidade de modificar o presente que moi pronto será pasado polo que dicimos comunmente que o futuro ten a capacidade aparente de modificar o pasado para actuar de xeito intelixente nun tempo posterior considerado agora presente, tal que Xano. O deus Xano posuía a facultade de ver pasado e futuro de forma simultánea para poder obrar con sabedoría no tempo presente. O deus Xano dotouno da posibilidade de ver o pasado e o futuro ó mesmo tempo e así poder tomar decisións sabias e xustas. O deus Xano ten unha dobre interpretación espazo-tempo, por un lado, dende un punto de vista espacial e cartográfico, Xano mira a oriente e a occidente e, dende un punto de vista temporal, Xano mira ao pasado e ao futuro para ter un instante presente intelixente.
 
 
 
 
 
 
O tempo constrúe unha historia
Realmente o concepto de tempo maniféstase cando te desprazas pola topografía arrincando unha historia ou unha traxectoria. A realidade brota da constante interacción entre o pasado e o futuro. O pasado constrúe futuros e os futuros modifican o presente que pronto será pasado e así constrúese unha historia. O meu timeline de twitter comeza do seguinte xeito: "Arrinco historias de nubes de elasticidade...porque a elasticidade sempre constrúe...xerando unha topografía...pasados que constrúen futuros e futuros que constrúen pasados, tal que Xano". Edgar Allan Poe remata o seu libro "Eureka, un poema en prosa" co concepto de reciprocidade adaptativa segundo a cal a causa e o efecto son intercambiábeis, como nas boas novelas, pasados que constrúen futuros e futuros que constrúen pasados, tal que Xano, deus da masonería.

Deseño
Cando observamos aos seres vivos dános a impresión de que o fenómeno evolutivo ou a natureza pensa porque son historias arrincadas a unha nube de probabilidades onde se constrúen futuros e onde os futuros teñen a opción de modificar aparentemente o pasado-presente. Así é o deseño, onde o pasado e o futuro son conceptos recíprocos. O pasado constrúe ou imaxina un futuro e o futuro constrúe aparentemente un pasado mediante o cal materializamos ou creamos nun novo instante presente o obxecto imaxinado no futuro previamente. Non é o mesmo que o pasado modifique ó futuro e que o futuro modifique o pasado a que o futuro modifique o pasado e o pasado modifique o futuro. No primeiro caso reside a maxia da xeometría fractal. Toda migración constitúe un pasado que constrúe un futuro pero tamén, e segundo o principio de reciprocidade ou reversibilidade inherente á vida, de forma simultánea ese futuro ten a capacidade de construír un pasado e é por este motivo que as aves migratorias saben regresar.

Estamos construídos de futuros
Estamos construídos de futuros. Estamos feitos de futuros construídos por pasados. Tódolos sistemas elásticos son susceptíbeis de xerar nubes de futuros. O que define a topografía do espazo-tempo é que a elasticidade sempre constrúe e a esas construcións ou relacións chamámolas futuros por estaren espacialmente e virtualmente alonxadas de nós nese plano topográfico. O futuro é unha escolla dentro da nube de elasticidade para construír unha historia presente e observable "i'm going to". De feito a consciencia é elexir e traer ó presente o máis probable para construír unha historia. Os arquitectos estamos fartos de ver de que xeito as estruturas xeran futuros e como eses futuros volven cara atrás para reorganizaren novamente os momentos e os esforzos da estrutura que os deron orixe. Neste senso o paradoxo do avó non é tal no sentido de que os futuros non teñen por que ser ti mesmo en persoa, poden ser unha situación, mesmo unha palabra ou pensamento ou ata outra persoa que represente o teu ser, estamos falando de futuros imaxinados, que existen e alteran a realidade pero no deixan de ser imaxinados.

Futuros presentes
A relación fai que os futuros estean presentes. A maxia do tempo e das chamadas viaxes no tempo estriba ou radica en que o que chamamos pasado e futuro poden ser tamén ao mesmo tempo presente gracias á relación. Na película "A casa do lago", onde a mediciña e a arquitectura van da man, confírmanse dous preceptos temporais moi masónicos, o primeiro é que os futuros están aí, son relacións, e o segundo é que o futuro ten a capacidade aparente de modificar o pasado para así ter un presente intelixente, o futuro ten a capacidade de modificar o pasado-presente a través de cartas "proféticas" ata acadar a converxencia e o sincronismo temporal na mesma realidade e na mesma historia. Tamén na serie "Dark", a mellor serie de Netflix, lémbrase ou afírmase que o futuro ten a capacidade de modificar o pasado.
As relacións non entenden de pasado e de futuro, simplemente existen e son, e é ao considerarmos un instante presente e actual para esas relacións cando estas converxen e cando establecemos un pasado e un futuro na historia lineal fabricada. A maxia da evolución na natureza estriba e se fundamenta en que o pasado e o futuro están moi presentes, deste modo coido que a nube de elasticidade pode ser toda ela considerada un presente pero tamén futuro e pasado ao mesmo tempo. É a topografía das relacións as que fan que o futuro e o pasado estean e sexan moi presentes. Cando digo, evolutivamente falando, que os futuros están aí pero que non os vemos, refírome por exemplo ó penuxe das cabaciñas novas e como algo totalmente secundario e inapreciábel, unha fractalidade agochada, pode converterse nuns poderosos pinchos e nun futuro evolutivo seren os cornos dunha vaca. Do mesmo xeito a cor azul das patas dun alcatraz poden ser o futuro acubillado dalgunha relación oculta ou mesmo detrás do debuxo dunha pelaxe ou dunha plumaxe pode existir unha relación ou un futuro acubillado, un futuro en estado de latencia. Un intrascendente lóbulo nunha parte intrascendente do corpo humano pode ser un reservorio dun futuro que afecte á forma e desenvolvemento de calquera outro órgano. Falando da cotiandade, os futuros están aí e así cando entramos nunha panadaría e hai unha veciña relatando que o seu fillo tivo unha experiencia negativa nunha viaxe ou nun hotel determinado, todo iso constitúe un futuro que está modificando un pasado para ter un presente intelixente, pois se ti tiñas previsto aloxarte nese hotel agora cambiarás o teu destino e a túa historia vital. Ou cando o amigo dun amigo cóntache que non volvería a traballar na hostelería polas condicións laborais estache xerando un futuro ou unha información futura que che pode condicionar.

O futuro xa foi. As profecías
Da mesma maneira que o futuro modifica o presente podemos dicir que o futuro tamén modifica aparentemente o pasado dependendo do instante presente considerado. É o concepto de profecía segundo o cal o futuro xa foi.
O futuro xa foi é unha frase chea de fundamento cuántico e é tan desconcertante como as xeometrías de Calabi-Yau. O futuro xa foi e soamente temos que deprender del para ter un presente intelixente. Que saibades que o futuro xa foi e só nos queda aprender del. O futuro xa foi e só temos que descubrilo e aprender del. Daquela os arqueólogos non descubren o pasado, ás veces amosan o futuro. Do mesmo xeito e se cadra os africanos veñen do futuro e nin nós nin eles o saben. Agora que vimos o futuro só nos queda construírmos un pasado que nos leve a él para ter un presente intelixente.
 
 

 
 
 
© Marcos Castro Vilas, arquitecto


martes, 21 de noviembre de 2023

Evolución humana


 
 
Cuando sepáis que la evolución consiste en mermar y exacerbar fractalidades, entonces entenderéis al hombre de Neandertal.
Quien no conoce las verdaderas reglas de la evolución no sabrá que, lo que nos parece muy moderno puede ser muy antiguo, y todo por culpa del hombre de Neandertal, y lo que nos parece antiguo es moderno también por culpa del hombre de Neandertal.
Con esto quiero decir que Homo antecessor nunca dejó de ser Homo sapiens, y lo antiguo se convierte en moderno, y el Homo neandertal, debido al aislamiento y a las condiciones climáticas extremas de Europa, exacerbó las características anatómicas más "brutas" y menos "gráciles" del Homo heidelbergensis, convirtiendo de esta manera lo más moderno, cronológicamente hablando, en antiguo. Todo es una cuestión de clima, geografía y evolución. El aislamiento geográfico de las poblaciones compuestas por pocos individuos también es un factor o agente evolutivo básico para exacerbar o mermar rasgos anatómicos en poblaciones aisladas, es el caso de Homo heidelbergensis y Homo rhodesiensis.
Homo antecessor puede poseer rasgos de Homo heidelbergensis suavizados por hibridación de individuos procedentes del norte de Europa o bien ser rasgos inherentes y comunes al proceso evolutivo. Lo que sí demostró la genética y la proteómica es que Homo neandertal se originó en Próximo Oriente o Anatolia a partir de poblaciones locales de Homo heidelbergensis, no siendo, por tanto, Homo antecessor de Atapuerca el antepasado genético e inmediato de estas poblaciones, aunque sí puede ser un antepasado cronológico en el discurso evolutivo de las diferentes ramas o familias humanas.
En conclusión, Homo antecessor nunca dejó de ser Homo sapiens, ergo Homo de neandertal, a pesar de su ruda apariencia externa, tampoco.
Aplicando la regla de tres de que lo moderno puede ser antiguo y lo antiguo puede ser moderno, quizás África sea el futuro (de la sostenibilidad) y ni ellos ni nosotros, con nuestros racistas y tecnológicos aires de superioridad, lo sepamos, porque el futuro es una playa y un mercado de frutas.
 

© Marcos Castro Vilas, arquitecto