En un principio y como proyecto de vida participamos de la infinitud convergente sideral, pero entre la infinitud convergente, que construye y repara, y la divergencia, que destruye, hay un umbral a partir del cual la infinitud convergente, que es recesiva y primera, es devorada por la divergencia, que es dominante y final. ¿Dónde está el límite entre mantener la iniciativa por arreglar las cosas o tirar la toalla y decir "yo en estas condiciones no trabajo más"? Es el mismo límite que hay entre la infinitud convergente y la divergencia. Por este motivo una terapia anticancerígena con una única diana terapéutica puede reforzar la iniciativa por mantener la infinitud convergente y por solucionar las cosas induciendo resistencias, mientras que si apuntamos a múltiples dianas terapéuticas podemos minar la moral del tumor y activar la divergencia o el famoso "yo en estas condiciones no trabajo más", que es dominante en el universo, donde impera la ley del mínimo esfuerzo o la entropía por encima de la convergencia.
© Marcos Castro Vilas, arquitecto
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